La empresa Goldmund S.A., controlante de la marca de electrodomésticos Peabody, cesó por completo su producción industrial en el país. Los informes presentados por la sindicatura en el concurso preventivo de la compañía confirmaron que la maquinaria de su planta de La Tablada fue desmantelada y trasladada a un depósito en San Martín, mientras que sus oficinas administrativas se mudaron a la Ciudad de Buenos Aires.
Con este movimiento, la empresa pasó a operar exclusivamente como comercializadora e importadora, mientras intenta reestructurar un pasivo superior a los $39.234 millones.
Claves del proceso de reconversión y crisis
Traslado de la producción: La compañía fundamentó el cierre de su capacidad instalada local en la pérdida de competitividad. Parte de su fabricación (principalmente la línea de climatización) fue derivada a Paraguay bajo el régimen de maquila, donde argumenta costos laborales y tributarios entre un 30% y 35% más bajos.
Caída del nivel de ventas: Durante el mes de junio, la empresa registró un desplome de sus ventas superior al 52% en comparación con mayo, pasando de facturar $2.813,7 millones a $1.335,9 millones. Desde la gerencia comercial señalaron que debieron reducir a la mitad el precio promedio de los productos forzados por la contracción del mercado.
Déficit operativo: En junio, la firma reportó ingresos por ventas de $824,3 millones frente a egresos por $2.326,3 millones, lo que generó un rojo operativo de $1.501,9 millones sostenido mediante financiamiento de corto plazo y descuento de cheques.
Ajuste en la nómina salarial: Al inicio del concurso preventivo en abril, la plantilla era de 158 empleados. Tras sucesivas desvinculaciones y retiros voluntarios —principalmente de personal encuadrado en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM)—, la nómina descendió a 111 trabajadores a fines de junio (lejos de los más de 350 que llegó a emplear en 2023).
Fuente: Diario Ámbito Financiero


