Un informe elaborado por la Fundación Encuentro reveló el impacto de la inflación y la falta de actualización de tarifas en los trabajadores de plataformas de delivery (como PedidosYa y Rappi).
A partir del Coeficiente de Alcance de Pedido Promedio (APP), el estudio determinó que, con un pago promedio por envío ubicado en $3.165,20, un repartidor debe realizar un esfuerzo abrumador para cubrir el costo de vida familiar.
El relevamiento expone la cantidad de viajes necesarios para alcanzar distintas metas económicas y de subsistencia básica en el contexto actual:
Canasta para un hogar tipo (4 integrantes): 453 pedidos.
Ingreso promedio individual: 320 pedidos.
Alquiler promedio de una vivienda: 250 pedidos.
Canasta de crianza de un niño: 175 pedidos.
Salario Mínimo, Vital y Móvil: 111 pedidos.
Costos de trabajo: Se necesitan 2 pedidos para llenar el tanque de nafta de la moto y 13 pedidos para abonar la cuota mensual del Monotributo.
Disparidad de tarifas entre plataformas
El informe remarca una brecha creciente en el poder adquisitivo de los repartidores según la empresa para la que prestan servicio. Mientras que una de las firmas ajustó sus valores para acompañar la suba de precios, otra mantiene sus tarifas congeladas desde hace meses:
PedidosYa: Elevó el valor promedio por envío a $3.924, lo que amortiguó de manera parcial el impacto del costo de vida.
Rappi: Mantiene los mismos valores desde octubre de 2025, provocando una fuerte pérdida de ingresos reales para los trabajadores de su red.
Una carrera constante contra la inflación
El análisis de la Fundación Encuentro concluye que el bienestar económico de los repartidores depende de una dinámica desigual: cuando las plataformas congelan las tarifas por envío, los trabajadores se ven obligados a aumentar considerablemente sus jornadas de pedaleo o kilometraje en moto únicamente para intentar mantener el mismo nivel de subsistencia.
Fuente: Agencia DIB


