El malestar emocional ha mostrado un crecimiento sostenido en la población argentina, impulsado por factores como la incertidumbre económica y el estrés cotidiano.
De acuerdo con datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA), la incidencia de síntomas asociados a la ansiedad y la depresión se incrementó del 18,4% en 2010 al 28,1% en las últimas mediciones, afectando a casi 3 de cada 10 adultos en el país.
Frente a este escenario, especialistas destacan que la calidad del descanso resulta un factor biológico clave para prevenir el agotamiento mental, ya que la falta de sueño actúa como un predictor independiente de trastornos emocionales.
El bucle entre la falta de sueño y la ansiedad
La privación de descanso genera una respuesta fisiológica que incrementa los niveles de alerta del organismo, dificultando la relajación e intensificando la irritabilidad durante la jornada siguiente:
Impacto físico: La tensión acumulada se manifiesta habitualmente en la mandíbula, los hombros y el cuello.
Afectación biológica: El mal descanso debilita el sistema inmune y eleva el riesgo de padecer afecciones cardiovasculares y metabólicas.
Entorno y soporte: Los especialistas remarcan la importancia de contar con un soporte adecuado (como la densidad de la superficie o el colchón) que permita alinear la columna y enviar señales de relajación al sistema nervioso.
5 pautas para favorecer un descanso reparador
Para ayudar al organismo a regular el ritmo circadiano e inducir al sueño, los expertos aconsejan adoptar hábitos de higiene nocturna:
Ritual de desconexión: Reducir la exposición a pantallas y noticias durante los 45 a 60 minutos previos a dormir.
Anotador nocturno: Escribir los pendientes o preocupaciones del día siguiente para liberar la carga mental antes de acostarse.
Regularidad horaria: Intentar mantener horarios fijos para acostarse y levantarse, inclusive los fines de semana.
Ejercicios de respiración: Utilizar técnicas diafragmáticas para activar el sistema nervioso parasimpático e inducir la relajación muscular.
Acondicionamiento del ambiente: Mantener la habitación con una temperatura agradable, baja iluminación y un entorno silencioso que evite activar el cerebro.
Fuente: Agencia DIB


