El proceso de modernización administrativa en el país sumó un fuerte impulso oficial. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, instó de forma pública a ciudadanos y empresas a volcarse al uso de las plataformas de firma digital y electrónica para simplificar las operaciones comerciales habituales, remarcando que en la actualidad ya no resulta necesario concurrir de manera presencial a rubricar contratos cotidianos, como los de alquiler o acuerdos entre particulares.
El despegue y la adopción masiva de esta tecnología en los últimos meses se deben fundamentalmente a un giro regulatorio clave implementado mediante el Decreto 743/2024.
Dicha normativa modificó la histórica Ley de Firma Digital, permitiendo que los certificados de validación de identidad puedan emitirse por vías completamente remotas y almacenarse de forma segura en la nube, eliminando el histórico y engorroso obstáculo de tener que asistir a oficinas estatales o portar dispositivos físicos de tipo token.
La desregulación abrió la puerta a una variada oferta de soluciones informáticas tanto en la esfera pública como en el sector privado. Entre las alternativas del mercado se destacan plataformas como Encode, Digilogix y el sistema gratuito provisto por la Provincia de Córdoba; a las que se sumó recientemente el lanzamiento de FID (Firma Instantánea Digital) por parte de la firma Lakaut, que ofrece un paquete inicial sin costo y certificados con validez por dos años para democratizar el acceso a la herramienta.
A nivel técnico y legal, los especialistas recuerdan que existe una diferencia fundamental entre la firma electrónica y la digital. Mientras que la variante electrónica consiste en un clic de aceptación o el dibujo del trazo sobre una pantalla —y requiere pruebas extra si alguna de las partes la desconoce—, la firma digital posee un esquema criptográfico que le otorga por ley una presunción de autoría e integridad, invirtiendo la carga de la prueba ante cualquier cuestionamiento judicial.
El ecosistema de simplificación de trámites continuará expandiéndose a corto plazo. Según anticipó el propio ministro Sturzenegger, se prevé que en pocas semanas el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires habilite formalmente una plataforma gratuita y de acceso universal diseñada específicamente para realizar firmas ológrafas en formato digital, consolidando un cambio de paradigma cultural que apunta a jubilar definitivamente el uso del papel en la vida civil.
Fuente: TN


