La cantidad de cheques rechazados por falta de fondos en la Argentina registró un fuerte incremento durante marzo de 2026, encendiendo señales de alerta sobre la situación financiera de empresas y particulares.
De acuerdo a datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), durante ese mes se rechazaron cerca de 112.000 cheques, lo que representa más del doble en comparación con el mismo período de 2025, cuando la cifra rondaba los 55.000. Además, en la comparación mensual, el aumento fue del 24,4% respecto a febrero.
El deterioro no solo se refleja en la cantidad de documentos rechazados, sino también en su peso dentro del sistema: la tasa de rechazo alcanzó el 2,2% sobre el total de cheques compensados y el 1,6% sobre el monto total, niveles que más que duplican los registrados un año atrás.
En términos monetarios, los cheques sin fondos sumaron $357.800 millones en marzo, lo que implica un incremento nominal del 21% frente a febrero y un salto real interanual cercano al 60%, ajustado por inflación.
💳 Cambios en los medios de pago
El informe del BCRA también muestra una transformación profunda en la forma en que se realizan pagos en el país. Mientras los cheques enfrentan un deterioro sostenido, los medios digitales continúan ganando terreno.
Las transferencias electrónicas inmediatas alcanzaron niveles récord, con más de 731 millones de operaciones en marzo y un volumen total de $82,2 billones. En paralelo, los pagos con QR interoperable concentraron casi la totalidad de las transacciones dentro de ese segmento, consolidándose como una de las herramientas más utilizadas.
En contraste, tanto las tarjetas de débito como las de crédito mostraron caídas interanuales en cantidad de operaciones y montos reales, lo que evidencia un cambio en los hábitos de consumo y en las preferencias de pago.
⚠️ Impacto en la economía real
El crecimiento de los cheques rechazados suele ser un indicador directo de tensiones en la cadena de pagos. En este caso, el aumento refleja una menor capacidad de cumplimiento de obligaciones por parte de los emisores, en un contexto económico aún desafiante.
A la par de este fenómeno, el avance de los pagos digitales muestra una reconfiguración del sistema financiero, donde la inmediatez y la trazabilidad comienzan a desplazar a los instrumentos tradicionales.
En este escenario, los especialistas advierten que la evolución de estos indicadores será clave para medir la salud financiera del sector productivo en los próximos meses.
Fuente Infobae


