El estudio revela que la experiencia específica y la edad son las mayores barreras. En Argentina, el talento apuesta a la autogestión: el 76% se capacitaría por su cuenta ante la falta de oferta formativa en las empresas.
El informe, que relevó la opinión de más de 4.000 personas en Argentina, Chile y Uruguay, muestra que el concepto de «estudiar una vez para siempre» ha muerto. Hoy, la empleabilidad depende de la capacidad de aprender de forma permanente (lifelong learning).
1. Argentina frente a la región
Aunque el impacto en Argentina es alto, nuestros vecinos enfrentan escenarios aún más críticos en cuanto a oportunidades perdidas por falta de competencias:
- Chile: 81% de los trabajadores perdió oportunidades.
- Uruguay: 79% se vio afectado por la falta de habilidades.
- Argentina: 70% (el menor de los tres, pero con una brecha aún alarmante).
2. Las barreras: ¿Por qué no conseguimos el puesto?
El estudio identifica tres factores principales que frenan el acceso al trabajo en el país:
- Falta de experiencia específica (38%): Es el obstáculo número uno. Las empresas buscan perfiles muy técnicos o especializados que el mercado no llega a cubrir.
- La edad (26%): Un factor que pesa fuerte. En Chile, este número se dispara al 52%, mostrando un sesgo etario mucho más marcado que en Argentina.
- Cambios en el mercado (16%): La velocidad de la tecnología deja obsoletos los conocimientos previos.
3. El rol de las empresas: Una deuda pendiente
La formación dentro de las organizaciones es escasa en toda la región. Argentina muestra una de las cifras más bajas de capacitación corporativa:
- Solo el 13% de los argentinos recibe formación por parte de su empresa.
- El 45% asegura que nunca ha recibido instancias de aprendizaje en su lugar de trabajo.
La actitud del talento argentino
A pesar de la falta de apoyo corporativo, el trabajador local destaca por su resiliencia y proactividad. El 76% de los argentinos afirma que se capacitaría por su propia cuenta si el puesto lo requiriera, superando el 68% de Chile y el 71% de Uruguay. Esta inclinación hacia la autogestión del desarrollo profesional es lo que hoy sostiene la competitividad del talento nacional.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


