Con 46.799 casos notificados, la tasa de incidencia trepó a 117,2 por cada 100.000 habitantes. El grupo más afectado es el de jóvenes de entre 15 y 39 años, con una marcada prevalencia en mujeres.
El aumento sostenido de la sífilis en el país no se detiene. Tras un breve paréntesis durante la pandemia (2020-2021), la curva de contagios retomó una aceleración pronunciada. Los 46.799 casos registrados el año pasado representan un salto significativo respecto a los 30.000 que se habían superado en 2023 por primera vez.
Radiografía del brote: ¿A quiénes afecta?
El informe destaca que la enfermedad impacta mayoritariamente en adultos jóvenes, quienes concentran el 76% de los casos totales:
- Franja crítica: El grupo de 20 a 24 años presenta la tasa de incidencia más alta del país (290,6 casos cada 100.000 habitantes).
- Brecha de género: En los jóvenes, las mujeres son las más afectadas (tasa de 366) frente a los varones (218,2). Sin embargo, a partir de los 50 años la tendencia se invierte, siendo los hombres quienes duplican las tasas femeninas en adultos mayores.
El mapa de la infección en Argentina
Aunque el aumento es generalizado, dos regiones se posicionan considerablemente por encima de la media nacional:
- Región Sur: Es la de mayor incidencia con 159,8 casos cada 100.000 habitantes.
- Región Cuyo: Se ubica segunda con 137,5 casos.
- NEA y NOA: Mantienen una tendencia creciente con tasas de 133 y 111,7 respectivamente.
- Región Centro: Es la única que se mantiene por debajo del promedio nacional (109,4).
¿Por qué suben tanto los casos?
Las autoridades sanitarias atribuyen este récord a dos factores principales:
- Mayor circulación: Existe un escenario global y regional de aumento acelerado de infecciones de transmisión sexual (ITS).
- Mejor detección: El sistema de salud ha fortalecido la vigilancia con pruebas rápidas y descentralización del diagnóstico, captando casos que antes pasaban inadvertidos.
Respuesta oficial
Ante esta emergencia, el Ministerio de Salud creó la Mesa Ministerial de ITS para implementar un Plan Operativo Anual. El objetivo es garantizar el acceso al tratamiento (penicilina), fomentar el testeo en puntos de atención y reforzar las estrategias de prevención combinada en todas las provincias.


