Desde mediados de año deberán empezar a pagar cuotas a ocho años. “No sabemos cómo vamos a llegar” advierten.

Por Sergio Di Pino
Representantes de cooperativas eléctricas bonaerenses advirtieron este jueves en Olavarría sobre la incertidumbre financiera que enfrentan ante el inicio, a mitad de año, del pago de deudas con CAMMESA.
En el encuentro de la Federación de Cooperativas de Electricidad de la Provincia de Buenos Aires (APEBA) participaron referentes del sector como el titular de la entidad, Oreste Binetti (Luján), Ignacio Aramburu (Olavarría) y Walter Vázquez (Tandil), quienes coincidieron en un diagnóstico crítico sobre la situación actual.
Binetti describió un escenario “muy difícil” por el arrastre de deudas acumuladas desde la pandemia, en un contexto donde las tarifas no alcanzaban a cubrir los costos operativos ni el pago de la energía mayorista.
Explicó que, tras un período de regularización, las cooperativas comenzaron a pagar el 100% de la energía corriente y acordaron un refinanciamiento de la deuda a ocho años, con uno de gracia.
Sin embargo, advirtió la complejidad económica que se avecina en los próximos meses. Señaló que las cuotas empezarán a exigirse entre junio y julio y que “no saben cómo van a llegar”, ya que actualmente muchas entidades apenas logran sostener sus cuentas.
También remarcó que hay cooperativas “muy complicadas”, con altos niveles de morosidad y conexiones irregulares.

En esa línea, puso como ejemplo el caso de Luján, donde indicó que existe una cantidad significativa de usuarios que “están colgados” del servicio, lo que agrava la situación financiera.
Aun así, sostuvo que el sector no evalúa dejar de prestar servicios y destacó que la mayoría de las cooperativas renovó sus concesiones municipales y cumple con las exigencias regulatorias.
“Nos va a costar pero nunca nos vamos a entregar para dejar de prestar los servicios, casi todas hemos renovado las concesiones municipales y hemos cumplido con todas las disposiciones del OCEBA” aseguró el presidente de APEBA.
“Nos ha quedado un stock y un capital de trabajo muy disminuido”
Ignacio Aramburu, presiente de la Cooperativa Eléctrica de Olavarría (Coopelectric) coincidió con el diagnóstico general, pero incluyó factores locales que profundizan la complejidad, como la extensión de la red rural y la situación del sector de canteras.
“Tenemos un mercado rural extenso, nosotros tenemos alrededor de tres mil kilómetros de líneas cuando otras cooperativas tienen cuatrocientos o quinientos”, detalló
Sobre la morosidad y el fraude, indicó que “hay barrios donde hay mucha gente colgada” y que el principal problema se da con “el que no está dentro del sistema”.
En tanto, Walter Vázquez, de la Usina Popular de Tandil, dijo que el endeudamiento de las distribuidoras alcanzó no solo a las cooperativas sino también a distribuidoras provinciales y nacionales
“Esto comenzó en la pandemia con el congelamiento tarifario y la inflación que movían los precios del resto de los insumos que necesitábamos para operar. Implicó un problema financiero y luego económico que nos obligó a tomar decisiones. Primero hacer los mantenimientos mínimos, después dejar de hacer inversiones e inclusive empezar a tomar deuda con los prestadores de energía” planteó.

También se refirió a los retrados en el Valor Agregado de Distribución (VAD) que establece la provincia: “no fue acompañando el proceso inflacionario” sostuvo.
Si bien reconoció que “en este momento estamos en una situación tarifaria mucho mejor y nos está permitiendo hacer frente al 100% del pago de la compra de energía y transporte” observó que la situación previa dejó “un stock y un capital de trabajo muy disminuido”.
“Esas inversiones que no se hicieron no tenemos el dinero para afrontarlo y se nos viene el pago de las cuotas con CAMMESA” planteó Walter Vázquez. (Infocielo)


