El Índice de Costos del Transporte registró en febrero un alza del 2,28% y acumula una variación interanual del 37,2%. El impacto alcanza de lleno a economías regionales como Olavarría, donde la minería, el agro y la ganadería dependen de la logística vial.

El costo de mover mercaderías por ruta volvió a incrementarse en febrero y consolidó una tendencia que impacta de manera directa en la cadena de precios. Según el Índice de Costos del Transporte (ICT) elaborado por Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) y auditado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, el sector registró un aumento mensual del 2,28%.
Con este resultado, el indicador acumula una suba del 4,4% en el primer bimestre de 2026 y alcanza una variación interanual del 37,2%. Se trata de un parámetro técnico clave, ya que mide once rubros que inciden de forma directa en la estructura de costos de las empresas transportistas y funciona como referencia para la actualización de tarifas en todo el país.
📊 Peajes y combustible, los motores del aumento
El principal factor de presión en febrero fue el rubro Peajes, que registró una suba del 13,3% como consecuencia de ajustes en corredores nacionales y en accesos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Luego de un año con escasas modificaciones, el esquema tarifario volvió a moverse y anticipa nuevos incrementos para marzo.
En segundo término, Gastos Generales avanzó 6,83%, impulsado por actualizaciones en servicios y precios mayoristas. Este componente suele reflejar variaciones en insumos administrativos, alquileres y servicios vinculados a la operatoria empresarial.
El combustible, variable estructural del sistema logístico argentino, aumentó 2,77% en febrero. El gasoil ya había acumulado un incremento del 45% durante 2025, lo que consolidó un piso elevado para el inicio de este año. La evolución del precio internacional del petróleo, en un escenario geopolítico inestable, introduce un factor adicional de incertidumbre. Si la cotización externa mantiene presión alcista y se debilitan los mecanismos de desacople interno, el traslado a surtidor podría profundizarse.
En paralelo, el Gobierno nacional volvió a postergar la actualización plena de los impuestos específicos al combustible mediante los decretos 74/26 y 116/26, medida que busca atenuar el impacto inmediato en los precios finales, aunque no elimina la presión acumulada.
⚙️ Variaciones moderadas en otros componentes
El resto de los rubros mostró incrementos más acotados. Personal (Conducción) subió 1%, en línea con la última cuota del acuerdo paritario del convenio colectivo 40/89. El Costo Financiero avanzó 0,79%, Reparaciones 0,42% y Seguros 0,32%.
Estos movimientos reflejan una estructura que continúa tensionada. El deterioro progresivo de la infraestructura vial incrementa la frecuencia de mantenimiento y acelera el desgaste de unidades, lo que se traduce en mayores costos operativos. En contraste, Lubricantes, Neumáticos, Material Rodante y Patentes no registraron variaciones respecto de enero.
🚛 Impacto en Olavarría y la región
En ciudades estratégicamente ubicadas como Olavarría, el comportamiento del transporte de cargas tiene implicancias directas sobre la economía real. El partido se encuentra en el centro de la Provincia de Buenos Aires, atravesado por rutas nacionales y provinciales que articulan el corredor productivo bonaerense.
La matriz local -con fuerte presencia de la minería, la producción agrícola y la ganadería- depende de manera estructural del camión como principal medio de traslado de insumos y mercadería terminada. El cemento, la cal, los granos y la hacienda requieren logística permanente hacia puertos, centros de consumo y plantas industriales.
Cada variación en peajes, combustible o salarios impacta sobre el costo por tonelada transportada y, en consecuencia, sobre la competitividad regional. En economías donde el margen es estrecho y el volumen resulta determinante, un aumento acumulado del 4,4% en apenas dos meses obliga a recalcular presupuestos y contratos.
📉 Reactivación limitada y desafíos estructurales
El sector del autotransporte opera en un contexto de recuperación parcial tras la recesión de 2024. La actividad muestra signos de estabilización, aunque con niveles aún moderados. En este escenario, el incremento de costos se convierte en una variable crítica.
La combinación de presión sobre el combustible, actualización de peajes y desgaste de infraestructura configura un cuadro complejo. El transporte constituye un eslabón transversal: cualquier variación en su estructura repercute en alimentos, materiales de construcción y bienes industriales.
En síntesis, el arranque de 2026 confirma que el costo logístico continúa en alza. Para distritos productivos como Olavarría, donde la dinámica económica se sostiene sobre el movimiento constante de cargas, el seguimiento de este índice no es un dato técnico aislado, sino un indicador central para anticipar el comportamiento de precios, márgenes y competitividad en los próximos meses. (InfoNoticias)


