El intendente de Villa Gesell impulsa un proyecto para modificar la Ley de Tránsito y sancionar con mayor severidad los hábitos temerarios en zonas turísticas del litoral bonaerense.

En medio de un nuevo verano marcado por accidentes en playas de Pinamar y otros distritos costeros, el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, anunció que promoverá un proyecto en la Cámara de Diputados de la Nación para modificar la Ley de Tránsito y endurecer las sanciones contra quienes conduzcan de manera imprudente en espacios recreativos como playas y dunas.
La iniciativa apunta especialmente a conductas temerarias que ponen en riesgo a familias, niños y turistas, en un contexto donde se repiten episodios graves vinculados al uso de cuatriciclos y otros vehículos en zonas no habilitadas para la circulación.
Desde hace años, los municipios reclaman por un vacío legal, ya que la Ley de Seguridad Vial provincial 13.927/09 no contempla de forma específica la circulación en playas. Ante esa situación, los gobiernos locales han intentado regular mediante ordenanzas propias.
En ese marco, Villa Gesell prohibió el acceso de vehículos a la playa desde el centro hasta Mar Azul, Tres Arroyos lo hizo en sectores de Claromecó, Monte Hermoso restringió el estacionamiento en zonas costeras y en Coronel Rosales se limita la circulación en áreas de Pehuen Co. Sin embargo, al norte de Pinamar, en el sector conocido como “La Frontera”, continúan registrándose accidentes graves y muertes por manejo imprudente de cuatriciclos.
“Necesitamos avanzar en una propuesta que contemple la realidad de los distritos turísticos y permita contar con penas más duras y efectivas para quienes incumplen la ley, reafirmando el compromiso de impulsar políticas públicas orientadas a la seguridad vial, el cuidado del ambiente y la convivencia responsable”, expresó Barrera en declaraciones a radio AM 530.
Actualmente, las sanciones se rigen por la ley provincial, con multas que van desde los 180.000 hasta los 1.800.000 pesos por infracciones como circular sin VTV, sin casco o con registro vencido. En ese marco, la administración de las playas queda bajo la órbita de los municipios, que las gestionan turísticamente a través de concesiones de balnearios, mientras se busca avanzar en una normativa nacional que dé respuesta a una problemática que se repite cada temporada.
Fuente: Agencia DIB


