Trabajadores de Lustramax denunciaron despidos ilegales en el marco de un preventivo de crisis habilitado por la Provincia y sostienen el estado de alerta y asamblea permanente.

La empresa Lustramax, en Tortuguitas, enfrenta un conflicto laboral tras despedir a 29 trabajadores dentro de un Proceso Preventivo de Crisis, habilitado por la Provincia. Delegados y empleados se declararon en alerta y asamblea permanente, denunciando desvinculaciones ilegales y persecutorios.
Desde el cuerpo de delegados advierten que la compañía no atraviesa una crisis real, ya que mantiene su nivel de actividad con normalidad. “Los camiones salen, los fletes salen, la mercadería se distribuye. No hay crisis”, afirmó Leandro, delegado de la planta, en diálogo con Mundo Gremial.
El representante gremial explicó que, pese a haber presentado el preventivo, la empresa avanzó con los despidos, cuando la normativa vigente establece que no pueden producirse cesantías hasta que el Ministerio de Capital Humano finalice el análisis del expediente.
“Desde la Secretaría nos informaron que no podían despedir mientras dure el proceso. Por eso lo que están haciendo es ilegal”, sostuvo.
Lustramax, entre los despidos y la protesta sindical
Según relataron los trabajadores, el conflicto se desató tras una serie de reclamos económicos incumplidos por la empresa, entre ellos cuatro meses de deuda con la obra social, parte del aguinaldo impago y un bono acordado en diciembre.
Sobre ese punto, el delegado denunció que “los despidos son la respuesta a esos reclamos. Son una represalia directa”, apuntó.
Además, señalaron que algunos empleados de sectores administrativos, encuadrados en el convenio de Comercio, fueron presionados para aceptar arreglos a la baja, con propuestas de pago del 50% en una sola cuota o en cuotas diferidas.
Asamblea, intervención policial y clima de tensión
La situación escaló durante una asamblea realizada dentro de la planta, donde los trabajadores resolvieron por unanimidad defender todos los puestos de trabajo, tanto efectivos como contratados, y rechazar cualquier despido.
En ese contexto, la empresa llamó a la policía con el objetivo de dar por finalizada la asamblea. “Intentaron amedrentar a los compañeros, pero la respuesta fue clara: no se entregó a nadie y la asamblea se sostuvo”, relató el delegado.
Posteriormente, intervino la DDI, que intentó abrir una instancia de diálogo. Desde los trabajadores reiteraron su postura: “Estamos haciendo un reclamo justo. Los despidos son persecutorios, tienen prácticas antisindicales y no vamos a aceptar ninguno”.
Mientras el Preventivo de Crisis continúa en evaluación, los trabajadores de Lustramax mantienen el estado de alerta y asamblea permanente, exigiendo la reincorporación inmediata de los despedidos, el pago de las deudas salariales y el respeto a la normativa laboral vigente. (Mundo Gremial)


