
El Gobierno nacional avanza en la implementación de un nuevo esquema de subsidios a las tarifas de luz y gas, que comenzará a regir desde principios de 2026 y que implicará el fin de la segmentación vigente por niveles de ingreso. En los próximos días, el presidente Javier Milei firmará el decreto que oficializará el cambio.
Hasta ahora, los usuarios estaban divididos en tres categorías —ingresos altos, medios y bajos—. Ese sistema será reemplazado por un régimen que diferenciará únicamente entre hogares subsidiados y usuarios que abonarán el costo pleno de la energía.
La medida se enmarca en el nuevo programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), cuyo informe final fue publicado por la Secretaría de Energía tras una instancia de consulta pública. En ese proceso, el Ejecutivo analizó aportes y observaciones de ciudadanos, organismos provinciales, distribuidoras y cooperativas.
Uno de los ejes principales del nuevo sistema será la definición de topes de consumo subsidiado por región, teniendo en cuenta las diferencias climáticas del país. A partir de esos límites, los usuarios que superen el bloque subvencionado pagarán la tarifa plena por el excedente.
La cartera que encabeza María Tettamanti adelantó además que durante 2026 se revisará la política de asistencia estatal, con la posibilidad de ampliar los cupos de consumo subsidiado en zonas con temperaturas extremas, tanto en el norte como en el sur argentino.
“Las consideraciones formuladas resultan atendibles en cuanto reconocen que la heterogeneidad climática y territorial de la Argentina constituye un factor relevante para la determinación de los consumos energéticos básicos y para la preservación de condiciones mínimas de asequibilidad del servicio para los usuarios residenciales”, señala el informe oficial.
Con este rediseño, el Gobierno apunta a reducir el gasto en subsidios y, al mismo tiempo, focalizar la ayuda en los hogares con mayor necesidad económica.


