En un contexto de incertidumbre crediticia, crece el interés por los lotes como opción de acceso a la vivienda. Datos oficiales del primer semestre muestran que uno de cada cinco inmuebles vendidos fue un terreno.

Mientras el mercado de créditos hipotecarios atraviesa un escenario de inestabilidad, con subas en las tasas y restricciones por parte de los bancos, el sueño de construir lacasa propia sigue vigente entre los bonaerenses. Según datos oficiales, en el primer semestre de 2025, el 21% de las operaciones de compraventa de inmuebles en la provincia de Buenos Aires fueron de terrenos.
El relevamiento —realizado por el Colegio de Martilleros de la Provincia y la Universidad Nacional del Noroeste (Unnoba)— indica que las casas representaron el36% de las operaciones, los departamentos el 29%, los locales comerciales el 6%, y los campos y galpones, apenas el 3%.
Este interés por los lotes varía según las regiones. Por encima del promedio provincial se destacaron Pergamino (53%), La Plata (41%), Mercedes (40%), Junín y Moreno-General Rodríguez (27%), Trenque Lauquen (24%) y San Nicolás (23%).
En contraste, en departamentos judiciales como San Isidro (60%), Quilmes (50%) y Mar del Plata (48%) predominó la compraventa de departamentos. En otras zonas como Morón (59%), Zárate-Campana (60%) y Necochea (39%), se impuso la venta de casas.
Créditos hipotecarios: cada vez más inaccesibles
Según datos del mismo informe, entre enero y agosto se concretaron 73.006operaciones inmobiliarias en la provincia, de las cuales sólo el 17% (12.430) se hicieron a través de crédito.
Desde agosto, los bancos comenzaron a subir las tasas de interés, que pasaron de 4% a más del 10%. Además, se endurecieron las condiciones de acceso: mayor puntaje crediticio, más antigüedad laboral, límites más estrictos en la relación cuota-ingreso y anticipos elevados.
Por ejemplo, para acceder a un crédito de $100 millones en el Banco Nación, se exige demostrar ingresos por más de $2 millones, con una cuota inicial cercana a los $500.000 mensuales. En bancos privados, aunque las tasas son más altas, los ingresos requeridos arrancan desde $1.100.000.
Este contexto deja a gran parte de la clase media fuera del sistema de crédito tradicional, por lo que la compra de terrenos aparece como una alternativa realista para quienes aún sostienen el objetivo de construirse su vivienda propia, paso a paso.


