En un movimiento inesperado para desactivar la interna, el líder de La Cámpora afirmó que el Gobernador es «la mejor opción» para conducir el partido. La oferta busca alinear la estructura partidaria con la gestión provincial de cara al 2027.
En la noche de este jueves, el escenario político de la provincia de Buenos Aires sufrió un giro de 180 grados. Máximo Kirchner, actual presidente del Partido Justicialista (PJ) Bonaerense, sorprendió a su mesa chica al postular formalmente a Axel Kicillof como su sucesor natural al frente del sello partidario.
La propuesta surge en un momento de máxima tensión entre La Cámpora y el entorno del Gobernador. Según pudo saber este medio, Kirchner argumentó ante sus dirigentes de confianza que la unificación de la gestión y la conducción partidaria es la herramienta necesaria para «terminar con las internas» que vienen desgastando la relación entre la calle 6 y el kirchnerismo duro.
Los argumentos de la «unidad»
Para el diputado nacional, la lógica es simple: si el entorno de Kicillof reclama que el partido debe responder a las necesidades del Ejecutivo, no hay nadie mejor que el propio Gobernador para ejercer ese mando.
»La mejor manera de que el presidente del partido responda a los intereses del gobernador es que esa persona sea el propio Kicillof», habría sentenciado Kirchner en la reunión.
Además de la paz interna, el movimiento tiene una mirada puesta en las elecciones presidenciales de 2027. Máximo Kirchner considera que la presidencia del PJ le otorgaría a Kicillof el marco institucional ideal para nacionalizar su plataforma de Gobierno y consolidar su perfil como principal referente opositor.
El factor Magario y la respuesta de La Plata
A pesar de la contundencia del ofrecimiento, la jugada aún no ha sido comunicada oficialmente al Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el armado político que responde al Gobernador.
Hasta ayer, el plan de Kicillof era otro: impulsar a la vicegobernadora Verónica Magario para ocupar la titularidad del partido. En el entorno del mandatario provincial sostienen que Magario representa un equilibrio de poder territorial que permitiría a Kicillof enfocarse plenamente en la gestión bonaerense sin el desgaste del «día a día» de la rosca partidaria.
Puntos clave de la negociación:
Renunciamiento: Máximo Kirchner se mostró dispuesto a dar un paso al costado si Kicillof asume el mando.
Verticalidad: Se busca evitar que el PJ sea un foco de conflicto para el Gobierno provincial.
Estrategia 2027: El PJ Bonaerense funcionaría como la plataforma de lanzamiento para la candidatura presidencial del peronismo.
Las próximas horas serán determinantes. La aceptación o el rechazo de Kicillof definirá no solo el futuro del peronismo en la provincia más grande del país, sino también el nuevo esquema de alianzas dentro del universo de Cristina Fernández de Kirchner.
Fuente Infobae


