Nueve hombres fueron procesados acusados de explotar sexualmente a 50 mujeres, entre ellas dos menores de edad, en un prostíbulo encubierto bajo la apariencia de un boliche en el barrio porteño de Recoleta.
El juez federal Sebastián Casanello dictó los procesamientos sin prisión preventiva y dispuso embargos sobre bienes de los imputados por un total de $7.800 millones, además de la inhibición general de bienes de la empresa Gran Recoleta S.A., responsable del local, y la prohibición de salida del país y de acercamiento a las víctimas para todos los acusados.
Funcionamiento del prostíbulo
Según la investigación, las mujeres eran captadas principalmente a través de redes sociales como Instagram, Facebook y WhatsApp, bajo falsas ofertas laborales denominadas “presencias”. En el local D’Lirio, frente al Cementerio de la Recoleta, las víctimas debían presentarse de 22:00 a 06:00, con pagos de entre $7.000 y $20.000 por noche, y se les descontaba la remuneración si llegaban tarde o se retiraban antes.
Allí, los acusados coordinaban encuentros sexuales en hoteles cercanos y mantenían un estricto sistema de control sobre las trabajadoras, aprovechándose de su vulnerabilidad. El prostíbulo también operaba bajo la fachada de Gran Recoleta S.A., con roles definidos: reclutamiento, administración, asignación de clientes, registro de ganancias y coordinación operativa.
Antecedentes y conexiones
La investigación fiscal determinó que D’Lirio era la continuación de Madaho’s, un establecimiento con sedes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Mar del Plata, también vinculado a hechos de trata con fines de explotación sexual. Ambos locales estaban relacionados con la sociedad Safago SRL, integrada por tres socios, incluyendo a dos de los imputados en la causa de D’Lirio.
La denuncia inicial se realizó de manera anónima el 6 de abril de 2022 a través de la Línea 145, alertando sobre la presencia de menores, comercialización de drogas y posible connivencia policial.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


