Luego de que la Legislatura habilitara al gobernador bonaerense a tomar deuda por USD 3.680 millones, los gremios estatales presionan por la reapertura inmediata de paritarias. Aseguran que ahora “están dadas todas las condiciones” para avanzar en una nueva recomposición salarial.

La aprobación legislativa que habilitó al gobernador Axel Kicillof a emitir deuda por 3.680 millones de dólares generó una inmediata reacción en los gremios estatales bonaerenses, que intensificaron el pedido para reabrir las negociaciones paritarias y avanzar en un nuevo aumento salarial antes de fin de año.
Durante la jornada, la Federación de Gremios Estatales y Particulares de la Provincia de Buenos Aires (FEGEPPBA) presentó una nota formal ante el Ministerio de Trabajo solicitando la reanudación “urgente” de las discusiones salariales. Horas antes, la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) había presentado un planteo similar, al igual que la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que ya había manifestado públicamente su postura en días previos.
En una de las notas dirigidas al Gobierno, Claudio Arévalo, secretario general de ATE, afirmó que “con la reciente aprobación de la Ley de Financiamiento, entendemos que están dadas las condiciones para retomar, profundizar y avanzar en la recomposición salarial”. Los gremios remarcan que, hasta octubre, los estatales bonaerenses acumulan un incremento del 25,9%, apenas por encima de la inflación del 24,8% registrada en el mismo período.
El Gobierno provincial mantuvo una ronda de paritarias en noviembre, mientras se discutía la ley de endeudamiento. Sin embargo, no presentó ofertas concretas y advirtió sobre un panorama complejo debido al recorte de transferencias nacionales y otras restricciones presupuestarias.
Parte de los sindicatos respaldaron al Ejecutivo en la pulseada legislativa, e incluso ATE, junto con SUTEBA, realizó una conferencia de prensa el día de la votación para sumar presión y asegurar la aprobación del proyecto.
Ahora, con el endeudamiento ya sancionado, las organizaciones sindicales exigen a Kicillof que acelere los tiempos para cerrar el año con un nuevo ajuste salarial para los empleados públicos.
Mientras tanto, el gobernador mantiene un cruce con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, quien sostiene que la Provincia no cumple con un punto del pacto fiscal de 2027 y, por lo tanto, solo planea autorizar una parte del endeudamiento: unos 1.048 millones de dólares destinados a refinanciar pasivos anteriores. Kicillof, en cambio, argumenta que la totalidad de los fondos —excepto 650 millones asignados a entes descentralizados— será utilizada para ese mismo fin y urgió al ministro a liberar el financiamiento. “Rapidito, Toto”, lanzó hoy en declaraciones públicas, tensando aún más la relación con Nación.


