Tras 40 años de gestiones y sueños, la institución inauguró su residencia permanente para personas con discapacidad, un espacio que sus fundadores definen como una «familia». El acto reunió a la actual gestión y a ex intendentes que participaron del proyecto.

Finalmente, la espera de cuatro décadas llegó a su fin. En una emotiva mañana, la Asociación Talleres Protegidos inauguró formalmente su Hogar, una residencia permanente destinada a personas con discapacidad ubicada en el predio de avenida Ituzaingó Sur, que ofrecerá un espacio de autonomía, contención y vida familiar a sus 16 primeros residentes.
La apertura fue calificada por el intendente Maximiliano Wesner como un «acto reparador, igualitario e inclusivo», destacando la conjunción de esfuerzos públicos y privados para materializar el proyecto.
«La política si no es humana no es política. Y hoy realmente estamos concretando un verdadero acto humano», aseguró el jefe comunal durante la ceremonia, que contó con la presencia de funcionarios provinciales, municipales y referentes históricos de la entidad.
El sueño de «ser familia»
La historia del Hogar se remonta a la fundación de Talleres Protegidos en 1984 por un grupo de padres que buscaban garantizar un futuro seguro para sus hijos. El Hogar es la culminación de ese impulso inicial.
Visiblemente emocionado, Alberto Muia, referente de Talleres Protegidos, subrayó la identidad que tendrá el nuevo espacio: «Para nosotros a partir de hoy esto es una familia. La palabra hogar está en el cartel de afuera. Para adentro esto va a ser una familia».
Muia destacó que el proyecto es una demostración de lo que se logra cuando «el Estado Municipal está presente, la empresa privada presente, y una entidad que vive luchándose muchos años». Además, lo definió como «la ofrenda que le hacemos nosotros después de 40 años» de un sueño que parecía una utopía.

Continuidad del Estado y Dignidad
Uno de los puntos centrales del acto fue el reconocimiento a la continuidad institucional. El intendente Wesner agradeció a los ex intendentes José Eseverri y Ezequiel Galli, quienes asistieron al evento, por su rol en las distintas etapas de la obra.
«Esto nació hace muchísimos años, cuando Don Helios pensó y se juntó y escuchó a esta gran familia de Talleres Protegidos. Y ahí comenzó a transitar un camino que luego se concretó con la gestión de José Eseverri y poder otorgar esta tierra», detalló Wesner.
El jefe comunal enfatizó que la importancia de la apertura no reside en el edificio, sino en sus ocupantes: «Necesitábamos la apertura del hogar, pero sinceramente lo que necesitamos es la dignidad de 16 personas que van a habitar y van a transitar».
El nuevo edificio está orientado a promover la autonomía de las personas, brindando los apoyos necesarios para que los residentes sientan pertenencia y puedan vivir una cotidianidad plena, acompañados por un equipo de profesionales.
El acto de inauguración culminó con la bendición religiosa y el corte de cintas, dejando oficialmente habilitado un espacio que, según Wesner, recupera el rol del gobierno municipal de «poder convocar, de poder concretar un sueño, que es el sueño de todos los olavarrienses».




