
En la sede del Correo Argentino de la calle General Paz ya se iniciaron los habituales preparativos de los días previos a cada elección. Bajo un marcado hermetismo, los empleados del lugar descartan brindar detalles de los últimos movimientos.
Pero sí salta a la vista de cualquier cliente que en la sede se encuentran apiladas las “cabinas” que serán distribuidas durante el fin de semana a distintas escuelas y establecimientos del Partido, en las que las y los olavarrienses votaremos el próximo domingo 26 de octubre.
Con el desembarco de la Boleta Única de Papel (BUP), el cambio más visible será la desaparición del cuarto oscuro tradicional.
En su lugar, se instalarán estas cabinas de votación o boxes dentro de las aulas o espacios asignados a cada mesa.
En esas cabinas, el votante marcará directamente su preferencia en la Boleta Única de Papel, un documento oficial único que incluye todas las opciones electorales.
El procedimiento también se modificará. En lugar de recibir un sobre vacío, el presidente de mesa será quien desprenda la boleta del talonario, la firme y la entregue junto con una lapicera. El elector, entonces, se dirigirá a la cabina, marcará su voto, doblará la boleta (dejando visible la firma de la autoridad) y la depositará en la urna.
Las nuevas cabinas serán diferentes según la jurisdicción. En la provincia de Buenos Aires habrá una cabina grande de pie y otras dos más pequeñas que se colocan sobre los pupitres. En la Ciudad de Buenos Aires, casi todas serán las cabinas de pie.
Estas estructuras reemplazan al cuarto oscuro y garantizan la privacidad del votante.

Bolígrafos disponibles
Sobre la forma de votación, la Cámara Nacional Electoral recomienda utilizar los bolígrafos que proveen las autoridades de mesa, aunque no prohíbe el uso de lapiceras personales.
Respecto a la marcación, se puede hacer una cruz, un tilde o un círculo, siempre dentro del recuadro correspondiente. “Lo importante es que la marca quede clara dentro del casillero”, remarcan las autoridades.
El voto se considerará nulo si el elector marca dos o más opciones dentro de la misma categoría, si la boleta está dañada, contiene inscripciones confusas o se introducen objetos extraños en la urna.
En caso de error, el votante puede pedir una nueva boleta: “Si te equivocás, salís con la boleta doblada, se la entregás al presidente de mesa y pedís otra. Esa boleta se guarda en un sobre especial que dice ‘boleta reemplazada’. No se mira el voto”, explicaron.



