
En la jornada de último jueves el Bioparque Municipal “La Máxima” hizo entrega a la Fundación Temaikén de una boa lampalagua, conocida también como boa de las vizcacheras, una serpiente que hace varios años que había sido rescatada del dominio de particulares, que la tenían como mascota y ahora su historia será parte de un programa de construcción ciudadana, para precisamente informar y concientizar a la comunidad acerca del tráfico y la comercialización ilegal de animales.
La entrega de la serpiente, también conocida como boa de las vizcacheras, representa un nuevo hito en la colaboración entre ambas instituciones, siguiendo el exitoso camino iniciado recientemente con el cóndor Wamani.
El director del Bioparque, Bruno Vitale, junto a su equipo de cuidadores, coordinó la recepción del animal por parte de los especialistas de la fundación nacional.
Un rescate que se convierte en mensaje
La historia de esta boa es un reflejo de la problemática del tráfico de especies. Cuando ingresó a «La Máxima» en 2022, su estado era crítico: se encontraba desnutrida debido a que sus anteriores poseedores, quienes la mantenían como mascota, desconocían sus necesidades biológicas básicas.
“Llegó en muy malas condiciones porque sus dueños desconocían sobre su alimentación y hábitat. Estamos muy contentos de seguir aportando y poder generar conciencia sobre los riesgos de sacar animales de su contexto natural”, destacó Vitale durante el acto.
De la recuperación a la construcción ciudadana
Tras años de cuidados intensivos en Olavarría, donde logró recuperar su peso y salud, la boa tendrá ahora una función educativa en Escobar. Andrés Suárez, coordinador de población animal de Temaikén, explicó que el ejemplar se sumará a un proyecto de construcción ciudadana.
Investigación: Se integrará a un grupo de estudio para profundizar en el conocimiento de la especie.
Concientización: Servirá para informar al público sobre la depredación que sufren estos animales, tanto por la pérdida de hábitat como por su captura ilegal para la venta.
Mascotismo: El eje central será derribar la idea de que los animales silvestres pueden ser animales de compañía.
El trabajo colaborativo entre el municipio y entidades de prestigio como Temaikén refuerza el rol de los bioparques modernos: dejar de ser lugares de exhibición para convertirse en centros de rescate, rehabilitación y educación ambiental de alcance provincial y nacional.


