El presidente Gabriel Boric advirtió que, pese a una leve mejora durante la noche, las condiciones climáticas podrían reavivar los focos activos en las regiones de Ñuble y Biobío, donde rige el estado de catástrofe y más de 20.000 hectáreas fueron afectadas.

Los incendios forestales en el sur de Chile continúan generando preocupación luego de que el número de víctimas fatales ascendiera a 19 personas, según confirmaron autoridades del país. Las regiones de Ñuble y Biobío permanecen bajo estado de catástrofe, mientras los equipos de emergencia combaten múltiples focos activos.
El presidente Gabriel Boric señaló que la situación nocturna fue “mejor de lo esperado”, aunque advirtió que las condiciones climáticas adversas, con altas temperaturas y fuertes vientos, podrían provocar la reactivación de incendios durante el día. A través de sus redes sociales, el mandatario indicó que el Gobierno trabaja de manera coordinada con alcaldes, gobernadores y todas las instituciones del Estado desplegadas en el territorio.
Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, confirmó el aumento de víctimas y precisó que más de 20.000 hectáreas ya fueron alcanzadas por el fuego. En ese marco, pidió a la población extremar las precauciones y evitar cualquier acción que pueda generar nuevos focos, desde quemas domésticas hasta conductas negligentes.
Las localidades más afectadas se concentran en Penco y Lirquén, donde el avance del fuego fue especialmente rápido durante la madrugada.
Bomberos y brigadistas mantienen el combate de al menos 14 focos activos, aunque reconocieron que los incendios más importantes aún no están controlados.
Ante la gravedad del escenario, las Fuerzas Armadas asumieron el control de las zonas bajo emergencia y se dispuso, además, un toque de queda nocturno en sectores del Biobío.
El presidente Boric viajó a la región y tenía previsto reunirse con el mandatario electo José Antonio Kast para analizar la evolución de la crisis.
Especialistas advierten que la combinación de crisis climática, megasequía prolongada y expansión urbana en zonas rurales incrementó la frecuencia e intensidad de los incendios en Chile. El antecedente más trágico se registró en febrero de 2024, cuando un incendio en la región de Valparaíso provocó la muerte de 136 personas.
Fuente: Página/12


