La provincia de Buenos Aires inició una semana clave con clases parciales y un paro que alcanza a docentes, estatales y judiciales, en un escenario de fuerte tensión salarial para la gestión del gobernador Axel Kicillof.
El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), con la adhesión unánime de los gremios que lo integran, puso en marcha este lunes un paro de 24 horas en reclamo de mejoras salariales.
Adhesión total en Olavarría
En Olavarría, la adhesión en el ámbito de la gestión pública es prácticamente total, según señalaron fuentes gremiales locales. La mayoría de los establecimientos educativos estatales no dictan clases, marcando un fuerte impacto en el inicio del ciclo lectivo en el distrito.
En contraste, varios colegios privados comenzaron las actividades con normalidad, mientras que en otras localidades el nivel de acatamiento es dispar.
Reclamos y negociación abierta
Entre los principales planteos del FUDB figuran demandas dirigidas al Gobierno nacional, como la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente —eliminado al inicio de la gestión de Javier Milei—, un mayor presupuesto educativo y la convocatoria a la paritaria nacional.
No obstante, el reclamo también apunta a la administración bonaerense, responsable de la negociación salarial provincial. En ese marco, el Ejecutivo convocó a una nueva reunión paritaria para el miércoles: a las 11 con los gremios docentes y a las 13 con las centrales que nuclean a los trabajadores de la administración pública.
La convocatoria se da luego de que los sindicatos rechazaran una oferta del 3% para febrero. El Gobierno evitó cerrar el aumento por decreto, en busca de no profundizar el conflicto.
Paro amplio en la administración pública
La jornada marca el primer paro simultáneo de todos los sectores de la administración pública en lo que va del año. A la medida docente se sumaron los judiciales de la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) y trabajadores enrolados en la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), ampliando el alcance de la protesta.
Desde ATE señalaron que la medida responde a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios estatales, aunque responsabilizaron al Gobierno nacional por la depreciación del ingreso en el sector público bonaerense.
El conflicto se produce en una semana políticamente sensible, ya que Kicillof tiene previsto inaugurar el período legislativo. El resultado de las negociaciones del miércoles será clave para determinar si el ciclo lectivo puede normalizarse en los próximos días o si el conflicto escala con nuevas medidas de fuerza.


