Un programa articulado entre educación, municipio y empresas locales permite que estudiantes de los últimos años realicen prácticas profesionalizantes en diversos sectores, combinando formación académica con experiencia laboral concreta.

Olavarría se ha convertido en un modelo de articulación educativa-laboral, donde más de 400 estudiantes de los últimos años de escuelas secundarias, centros de formación profesional y carreras terciarias están protagonizando una transición fundamental. A través de un programa que vincula a la Dirección General de Cultura y Educación, la Municipalidad de Olavarría y un amplio espectro de empresas de la ciudad y la región, estos jóvenes realizan experiencias de aproximación al mundo del trabajo, adquiriendo conocimientos y habilidades que definen su futuro profesional.
Estas prácticas profesionalizantes representan un componente esencial en la formación técnica y profesional. Según el marco de la provincia de Buenos Aires, constituyen un campo formativo obligatorio integrado en la propuesta curricular, diseñado para que los estudiantes desarrollen capacidades vinculadas a desempeños profesionales reales. Su objetivo principal es conectar a los jóvenes con oportunidades laborales, ayudándoles a proyectar su futuro sobre la base de cuatro ejes fundamentales: orientación vocacional, vinculación con el mundo del trabajo, continuidad de estudios y desarrollo local.
El municipio como principal puente
En esta iniciativa, el Municipio de Olavarría asumió un rol protagónico como el mayor oferente de espacios para las prácticas. La diversidad de sus áreas administrativas, de salud, desarrollo social y culturales brindó un abanico excepcional de oportunidades para los estudiantes. A este compromiso del sector público se sumaron instituciones educativas de gestión pública y privada, dependientes tanto de la Provincia como de la UNICEN, y más de treinta empresas del sector privado local.
Esta sinergia entre el sector público, el privado y el ámbito educativo demuestra un compromiso con el desarrollo de políticas integrales para la juventud. La combinación de educación, inclusión y experiencia laboral temprana ofrece una oportunidad real para que los adolescentes y jóvenes del distrito exploren, aprendan y tomen decisiones informadas sobre su porvenir.

Un ecosistema productivo que abre sus puertas
La adhesión del sector productivo local fue masiva y diversificada, abarcando desde grandes industrias hasta pequeñas y medianas empresas. Del estratégico sector minero participaron plantas como L’Amalí y Loma Negra, Cementos Avellaneda, Minerar, y canteras como Piatti y Cerro Redondo. El sector metalmecánico también estuvo ampliamente representado por firmas de primer nivel como Electrotécnica Block, Ferrosur, IMPO, Scania y Central Valley, entre otras. Esta participación garantiza que las prácticas respondan a las necesidades reales del tejido productivo regional.

La voz de la experiencia: “Una súper experiencia”
Para los estudiantes, esta iniciativa trasciende lo académico para convertirse en una vivencia transformadora. Rocío Oronoz, estudiante de la Escuela Secundaria N°6 con orientación en Lenguas Extranjeras, realizó sus prácticas en el Centro Cultural “San José” y la definió como una “súper experiencia”. “Me permitió conocer los alcances de las tareas que se realizan en el centro y compartir con los trabajadores los detalles de las diferentes tareas. En particular estaba asignada al cuidado de las obras que se exponen en los distintos espacios culturales y asesoramiento a los visitantes de las muestras”, relató.
Este testimonio refleja el corazón del programa: una inmersión genuina en ambientes laborales reales, donde los estudiantes no solo aplican saberes, sino que también construyen nuevos conocimientos a partir del contacto directo con los actores del sector socio-productivo local. El programa de Olavarría se alinea con esfuerzos similares en la provincia, donde estudiantes de escuelas técnicas realizan prácticas en entornos de alta complejidad, como los laboratorios del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), para adquirir experiencia con equipamiento de última generación.
La planificación de estas actividades combina saberes específicos con la participación en ambientes de trabajo reales. La relevancia de articular el sector público y privado con la educación significa un compromiso firme con la formación de los jóvenes, ofreciéndoles no solo un título, sino un puente concreto hacia su futuro laboral y profesional. (InfoNoticias)


