La película argentina dirigida por Hernán Goldfrid llegó a Netflix después de su paso por algunas salas de cine. Con una historia que combina humor, misterio y situaciones inquietantes, el filme explora los límites de la relación entre un prestigioso psicoanalista y un escritor en crisis.
La nueva película argentina Lo dejamos acá, protagonizada por Ricardo Darín y Diego Peretti, ya está disponible en Netflix. Dirigida por Hernán Goldfrid y escrita por Emanuel Diez, la producción comienza con la apariencia de una comedia de enredos, pero pronto se desplaza hacia terrenos más oscuros, donde el humor convive con el thriller psicológico, las obsesiones y cierta paranoia conspirativa.
El filme tuvo su estreno en el Festival de San Sebastián y llegó a la plataforma de streaming luego de permanecer durante una semana en algunas salas de cine. Con una duración de 98 minutos, propone una historia que aprovecha el recorrido de sus protagonistas en la comedia para construir una relación cada vez más incómoda e imprevisible.
Un psicoanalista exitoso y un escritor en crisis
La trama gira en torno a Ulises Verón, interpretado por Darín, un prestigioso psicoanalista que también alcanzó popularidad gracias a sus apariciones televisivas. Sin embargo, detrás de su seguridad profesional se esconde una personalidad mucho menos equilibrada de lo que aparenta.
En la secuencia inicial, Verón recibe un premio a la excelencia que decide rechazar durante su discurso. Su decisión está vinculada con la muerte de un antiguo paciente y colega que se quitó la vida en Córdoba, un episodio que lo lleva a cuestionarse si podría haber hecho algo más para evitar ese desenlace.
El personaje también desarrolla lo que denomina “terapias de exposición”: intervenciones directas en la vida de sus pacientes que pueden incluir enfrentamientos familiares o situaciones destinadas a forzar cambios en sus relaciones personales.
En ese contexto aparece Martín Bouchard, interpretado por Peretti, un reconocido escritor que atraviesa un bloqueo creativo y mantiene una relación problemática con el alcohol, al que recurre como combustible para escribir.
Con la intención de observarlo en su propio entorno, Verón le propone trasladar las sesiones del consultorio a su casa. Lo que parece una alternativa para profundizar el tratamiento termina abriendo la puerta a una progresiva invasión de la intimidad del escritor.
Del humor al misterio y la tensión psicológica
A partir de ese encuentro, la película comienza a modificar su tono. Los intercambios entre los protagonistas mantienen momentos de humor y réplicas ingeniosas, pero el vínculo evoluciona hacia una escalada de manipulaciones, obsesiones y situaciones incómodas.
Conductas que inicialmente podrían resultar extravagantes o graciosas adquieren una dimensión siniestra. Los límites entre la intervención terapéutica y la intromisión personal se vuelven cada vez más difusos, mientras la relación entre Verón y Bouchard se transforma en el eje de un juego psicológico imprevisible.
La crítica de Ezequiel Boetti publicada en Página/12 destaca precisamente ese desplazamiento narrativo: lo que parece una comedia sobre las particularidades de un psicoanalista y las dificultades creativas de un escritor empieza a coquetear con el thriller, el misterio y hasta una forma de paranoia conspirativa.
La película construye así una atmósfera inquietante, en la que la frontera entre la imaginación y una realidad perturbadora pierde claridad.
Un elenco encabezado por Darín y Peretti
Bajo la dirección de Hernán Goldfrid, quien debutó en el largometraje con Música en espera (2009), Lo dejamos acá reúne a dos figuras reconocidas del cine argentino en una historia que combina sus registros humorísticos con una propuesta de mayor oscuridad.
El guion está a cargo de Emanuel Diez, quien también participó en las series Coppola, el representante y El encargado.
El elenco se completa con Antonia Bengoechea, Inés Efron, Andrea Politti, Pata Echegoyen, Carlos Santamaría, Gonzalo Urtizberéa y Miriam Odorico.
Con una duración de 98 minutos, Lo dejamos acá propone una historia que parte de una relación profesional y avanza hacia un terreno de tensión creciente, en el que el humor funciona como puerta de entrada a una trama mucho más perturbadora.
Dónde verla: la película está disponible en Netflix.


