El promedio anual alcanzó los 11,6°C y superó todos los registros desde 1969. Especialistas advierten que el calentamiento de los océanos tendrá consecuencias irreversibles a corto y mediano plazo.

La crisis climática global sumó en 2025 un nuevo récord preocupante. Según informó la Agencia Federal Marítima e Hidrográfica de Alemania (BSH), el Mar del Norte registró durante el último año la temperatura promedio anual más alta desde que comenzaron las mediciones sistemáticas, hace más de medio siglo.
El promedio alcanzó los 11,6°C, lo que representa 0,9°C por encima del valor histórico correspondiente al período 1997-2021. De acuerdo con el jefe del equipo climático de la BSH, Tim Kruschke, la anomalía térmica se mantuvo de manera constante a lo largo de todo el año. “Todos los meses estuvieron muy por encima de la media, con picos históricos de calor en junio y diciembre”, explicó el especialista.
El fenómeno no se limitó al Mar del Norte. El Mar Báltico también atravesó un escenario crítico, con una temperatura superficial promedio de 9,7°C, es decir, 1,1°C más que su promedio histórico. Estas cifras ubican a 2025 como el segundo año más cálido para el Báltico desde 1990.
Desde la BSH advirtieron que el calentamiento de las aguas tiene impactos directos sobre los ecosistemas marinos, las corrientes oceánicas y la biodiversidad, además de acelerar la erosión costera y elevar el nivel del mar. En ese sentido, el presidente del organismo, Helge Heegewaldt, fue contundente: “Incluso si el mundo lograra detener de inmediato las emisiones de gases de efecto invernadero, el nivel del mar seguirá aumentando durante siglos debido a la inercia térmica de los océanos”.
Las consecuencias ya generan preocupación en países con costas sobre el Mar del Norte, como Alemania, Bélgica, Países Bajos y el Reino Unido, donde comunidades locales e infraestructura portuaria se encuentran cada vez más expuestas a inundaciones y pérdida de territorio.
Ante este panorama, organismos científicos e internacionales reiteraron el llamado a los gobiernos para profundizar las políticas de mitigación y adaptación al cambio climático, con el objetivo de reducir los impactos ambientales, sociales y económicos de un calentamiento que, según los expertos, ya muestra signos de ser irreversible.


