A comienzos de 2026, organismos públicos avanzaron en la investigación genética y agronómica del cannabis medicinal. El trabajo conjunto entre Biofábrica Misiones y el INTA apunta a mejorar la calidad, la trazabilidad y la producción nacional.

Un impulso científico en el inicio del año
El Gobierno nacional confirmó en los primeros días de enero un nuevo avance en el desarrollo tecnológico del cultivo de cannabis medicinal, a través del trabajo articulado entre Biofábrica Misiones S.A. y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). La iniciativa se inscribe en el marco del fortalecimiento de la producción pública con base científica y control estatal.
El anuncio marca uno de los primeros hitos del año en materia de cannabis medicinal y pone el foco en la mejora genética, la sanidad vegetal y la optimización de los sistemas de cultivo.
Clones, micropropagación y control de calidad
Biofábrica Misiones desarrolla actualmente experiencias con clones de Cannabis sativa mediante sistemas automatizados y técnicas de micropropagación. El objetivo es obtener plantas genéticamente estables, con garantías sanitarias y perfiles controlados de cannabinoides, un aspecto clave para el uso medicinal.
Las investigaciones incluyen cultivos en salas indoor, invernaderos y sistemas a cielo abierto, bajo condiciones reguladas de luz, temperatura y humedad, lo que permite evaluar el comportamiento de las plantas en distintas etapas y ambientes.

El rol del INTA y la producción a campo
Por su parte, el INTA participa en el estudio del rendimiento del cannabis medicinal en diferentes regiones y condiciones agroecológicas. El organismo analiza manejos culturales, densidades de plantación y adaptación de variedades, con el objetivo de generar información técnica que permita elaborar manuales de buenas prácticas para el cultivo.
Este trabajo busca sentar bases sólidas para una producción nacional sustentable, con criterios científicos y trazabilidad garantizada.
Cannabis medicinal y política pública
El avance se da en el marco del proceso de consolidación del cannabis medicinal como un área estratégica de investigación y producción en la Argentina. La articulación entre organismos científicos y empresas públicas refuerza un enfoque que prioriza el desarrollo tecnológico nacional y la soberanía productiva.

Un escenario en expansión
El comienzo de 2026 muestra una agenda activa en torno al cannabis medicinal, con proyectos que combinan ciencia, Estado y producción. El desafío hacia adelante será transformar estos desarrollos en insumos concretos para el sistema de salud y en una política sostenida que fortalezca la investigación pública. (InfoNoticias)


