
En estas horas realizan una serie de arreglos en el deteriorado tramo de la Ruta Provincial 51, a la altura del pasaje San Jacinto.
La situación ya era insostenible: profundos pozos y huellones en la cinta asfáltica provocan serios problemas y riesgos de accidentes a automovilistas y motociclistas que circulan a diario por el lugar.
El gran peso de los camiones y la falta de controles de cargas son razones que, combinadas, empeoran el estado de las cosas.
«Más que pozos son cráteres. Es una vergüenza realmente, además de un peligro terrible especialmente para aquellos que no son de la zona y pasan de noche por acá. Los que pasamos todos los días, sabemos, esquivamos, estamos más prevenidos. Pero el que viene de lejos y pasa, imaginate…»
La voz de un habitual usuario de la Ruta 51, que dialogó con Info Noticias Olavarría en la estación de servicio del paraje, resumió la indignación generalizada de muchos.



