Después de 30 años de carrera, la cantante santafesina da un paso importante en su trayectoria al asumir un mayor protagonismo como autora. El álbum reúne diez canciones que recorren distintos géneros musicales y abordan experiencias personales, la familia, la autoexigencia y su mirada sobre la Argentina.
A tres décadas de sus comienzos en los escenarios, Soledad Pastorutti atraviesa una nueva etapa artística con el lanzamiento de Vale la pena, un álbum en el que, por primera vez, se anima a poner en primer plano sus propias vivencias y emociones a través de las canciones.
Con diez temas que recorren estilos como el bolero, el vals, el candombe, la zamba, la chacarera, la cumbia y la balada, la artista propone un trabajo íntimo y personal, en el que combina sus raíces folklóricas con una sonoridad amplia y contemporánea.
El disco fue realizado junto al productor Afo Verde y editado por Sony Music. Según contó la cantante en una entrevista con el periodista Santiago Giordano, publicada el 29 de octubre de 2026, el proyecto representa un punto de inflexión en su carrera, después de años dedicados a interpretar historias escritas por otros autores.
“Siempre me pedí mucho, rara vez me reconocí el esfuerzo”, reconoció Soledad al reflexionar sobre su recorrido profesional y la exigencia que mantuvo consigo misma a lo largo de los años.
Un disco para contar sus propias historias
Aunque siempre tuvo interés por la escritura, la cantante explicó que nunca se había decidido a apostar completamente por sus propias composiciones. En esta oportunidad, la confianza y el vínculo artístico con Afo Verde fueron fundamentales para animarse a dar ese paso.
“Tal vez fue porque siempre puse la vara muy alta”, explicó al referirse a los motivos por los que había postergado esa faceta de su carrera.
Para Soledad, el valor del álbum está especialmente en sus letras, que reflejan situaciones cotidianas, sentimientos y experiencias con las que otras personas también pueden identificarse.
El tema que da nombre al disco sintetiza parte de ese mensaje: aceptar el paso del tiempo, reconocer las propias dificultades y aprender a valorar el camino recorrido.
La artista también planteó una reflexión sobre el lugar de las mujeres en la tradición folklórica. Consideró que históricamente muchas canciones fueron construidas desde una mirada masculina y que faltaban historias contadas desde la experiencia de las propias mujeres.
En ese sentido, Vale la pena busca aportar una perspectiva diferente, sin perder la conexión con las raíces de la música popular argentina.
La canción dedicada a su padre
Uno de los momentos más personales del álbum aparece en “Mi refugio”, una canción dedicada a su padre, una figura central en la vida de la cantante.
Soledad contó que la enfermedad que atraviesa su papá y la pérdida de memoria que afecta su vínculo cotidiano la llevaron a vivir una etapa emocionalmente difícil.
“Mi viejo fue el faro que siempre tuve y hoy, sin haberse ido, ya no está”, expresó al recordar el impacto que tuvo el diagnóstico en su vida.
La situación fue tan movilizante que durante un tiempo llegó a perder la voz y no pudo cantar. Finalmente, encontró en la música una manera de expresar lo que sentía y de dedicarle una canción, aunque todavía no sabe si podrá interpretarla en vivo.
Folklore argentino con una mirada universal
En el plano musical, la artista buscó conservar la identidad de los géneros tradicionales argentinos y, al mismo tiempo, darles una impronta capaz de llegar a públicos diversos.
Junto a Verde, trabajó sobre una combinación de ritmos que incluye sonidos folklóricos y otros estilos populares. La intención fue respetar los códigos propios de cada género sin limitar las posibilidades expresivas de las canciones.
El álbum cierra con “Argentina”, un tema que propone una mirada sobre el país, sus contradicciones y su manera de afrontar las dificultades.
La letra fue modificada durante el proceso de producción, influida por las emociones que despertó la Selección argentina de fútbol. La cantante explicó que buscó encontrar un equilibrio entre la crítica y el amor por el país, con una composición que reflejara tanto sus defectos como sus virtudes.
Arequito, la familia y el regreso a las raíces
Más allá de los escenarios, Soledad destacó la importancia de su vida en Arequito, la localidad santafesina donde encuentra la tranquilidad necesaria para sostener su actividad artística.
La vida cotidiana, las comidas familiares, las charlas de sobremesa y el contacto con la naturaleza forman parte de ese espacio personal que le permite mantener los pies sobre la tierra.
La artista también continúa desarrollando proyectos audiovisuales, como la serie documental 30 Pueblos y el ciclo musical Casa Sole, en el que recibe a otros músicos para compartir canciones y explorar nuevos repertorios.
Ambas propuestas le permitieron acercarse a las historias de distintas comunidades y reencontrarse con lugares y personas que forman parte de su trayectoria.
República del Folklore, una nueva apuesta para noviembre
En paralelo al lanzamiento del disco, Soledad prepara República del Folklore, un encuentro previsto para los días 21 y 22 de noviembre en el Parque de la Ciudad, con la participación de más de 50 artistas.
La propuesta busca ir más allá de los recitales tradicionales y convertirse en una celebración de la diversidad cultural argentina, con la música, las costumbres y los encuentros entre el público como protagonistas.
Para la cantante, un festival no se limita a lo que ocurre sobre el escenario, sino que también incluye las reuniones, el mate, la comida compartida y la posibilidad de disfrutar de una experiencia colectiva.
Con Vale la pena, Soledad inicia una etapa en la que la madurez artística convive con la curiosidad y el impulso de sus comienzos. Después de 30 años de cantar las historias de otros, la artista eligió contar la propia, con sus aprendizajes, sus dudas y los vínculos que marcaron su vida.
Fuente: Página 12


