Denuncias gremiales alertan sobre la pérdida de personal, la reducción de horarios de observación y la falta de equipamiento en el SMN. Una fuente de ATE advirtió que el deterioro de la capacidad operativa afecta la recolección de datos, mientras que especialistas remarcan la importancia de contar con información meteorológica para anticipar fenómenos extremos.
La preparación de la Argentina frente al fenómeno climático El Niño vuelve a poner en debate la capacidad operativa del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Según denuncias de trabajadores del organismo, los despidos, las restricciones presupuestarias y la falta de equipamiento afectan la recolección de datos necesarios para elaborar pronósticos y anticipar eventos extremos, como lluvias intensas e inundaciones.
En una entrevista con Mundo Gremial, una fuente gremial de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en el SMN describió las consecuencias de la reducción de personal y de recursos técnicos. El artículo también recoge la mirada del meteorólogo Sebastián Paglia sobre los efectos de El Niño y la importancia de sostener las capacidades profesionales y tecnológicas del organismo.
“Sin instrumentos, un organismo científico técnico no puede trabajar. No tenés personal porque los echaste. Entonces, el impacto de la desfinanciación y del recorte de personal es completamente directo dentro del servicio”, sostuvo la fuente gremial.
Despidos y pérdida de profesionales
De acuerdo con el testimonio publicado por Mundo Gremial, el SMN registró 47 despidos en marzo de 2024 y alrededor de 130 en una segunda tanda anunciada en abril de 2026 y concretada, según la fuente, en mayo de ese año.
A esas cesantías se sumaron renuncias de trabajadores que buscaron otras oportunidades ante los bajos salarios y la incertidumbre sobre la continuidad laboral. La fuente también mencionó las renovaciones trimestrales de contratos y las evaluaciones a las que fue sometido el personal.
Según el relevamiento citado en la entrevista, el organismo cuenta actualmente con alrededor de 800 trabajadores, frente a una dotación óptima estimada en 1.156 personas.
La reducción de equipos especializados plantea dificultades para sostener las tareas cotidianas de observación, mantenimiento de instrumentos y análisis de información. Se trata de actividades que requieren formación técnica y continuidad para garantizar la calidad de los registros meteorológicos.
Estaciones con menos horas de observación
Uno de los problemas señalados por la fuente gremial es la reducción de los horarios de funcionamiento de algunas estaciones meteorológicas. Según explicó, en determinados puntos del país las instalaciones continúan operativas, pero ya no pueden realizar observaciones durante las 24 horas por la falta de trabajadores para cubrir todos los turnos.
“Despidieron gente entonces la estación no puede estar abierta las 24 horas, fundamentalmente no pueden estar abiertas de noche porque te falta personal”, afirmó.
La fuente mencionó dificultades de cobertura en provincias como Santa Fe y San Juan. También se refirió a Sauce Viejo, donde, según su testimonio, la falta de información meteorológica nocturna afectó las posibilidades de operar vuelos durante ese horario.
Además, recordó el cierre de una estación en Mendoza durante 2024, luego de que despidieran a la única observadora que trabajaba allí.
La consecuencia, según planteó, no se limita a la pérdida de mediciones en tiempo real. La interrupción de los registros también puede afectar la continuidad de las series históricas, fundamentales para analizar tendencias climáticas y comparar las condiciones actuales con las de años anteriores.
“Para poder trabajar en todo lo que hace el Servicio Meteorológico, necesitás materia prima, necesitás datos meteorológicos. Entonces, la recolección de datos la tenés que hacer, manual, automática, como sea, pero la tenés que hacer”, remarcó.
La falta de radiosondeos y equipamiento
La denuncia también alcanza a los instrumentos utilizados para las observaciones atmosféricas. La fuente de ATE aseguró que existen restricciones para realizar radiosondeos y que algunos equipos se rompen sin que sean reemplazados.
Los radiosondeos permiten medir variables meteorológicas en altura mediante instrumentos transportados por globos. Estos datos complementan las observaciones realizadas en superficie y contribuyen al análisis de la atmósfera, la evolución de las tormentas y la elaboración de pronósticos.
La falta de estas mediciones, según la fuente, debilita la información disponible para los especialistas. “La falta de esos radiosondeos que él mismo reconoce y que todavía no se han comprado, debilita el pronóstico”, señaló.
La disponibilidad de instrumentos y la capacidad para mantenerlos en funcionamiento son factores centrales para sostener una red de observación meteorológica, que debe reunir datos confiables y oportunos para que puedan ser utilizados en los pronósticos.
El Niño y la importancia de anticipar fenómenos extremos
El debate sobre los recursos del SMN adquiere relevancia ante la necesidad de anticipar episodios de lluvias intensas y posibles inundaciones asociados a las condiciones climáticas.
Los pronósticos y las alertas meteorológicas permiten que las autoridades, los servicios de emergencia, los sectores productivos y la población tomen decisiones con anticipación. Para ello, resulta necesario contar con observaciones continuas, equipos adecuados y personal especializado que interprete la información.
En ese marco, el artículo de Mundo Gremial recupera la perspectiva del meteorólogo Sebastián Paglia sobre El Niño y la necesidad de sostener los recursos técnicos y profesionales del organismo.
Las advertencias gremiales plantean que una reducción de la capacidad de observación puede limitar la información disponible para elaborar pronósticos. Sin embargo, el alcance concreto de ese impacto sobre la prevención de inundaciones requiere evaluaciones técnicas específicas, que permitan determinar qué estaciones, instrumentos y servicios presentan dificultades y cómo afectan la cobertura meteorológica.
El decreto de Milei y la discusión sobre el funcionamiento del SMN
La situación del organismo también se inscribe en los cambios impulsados por el Gobierno de Javier Milei y en las medidas de ajuste que, según la denuncia gremial, afectaron su dotación y sus recursos operativos.
La fuente consultada por Mundo Gremial vinculó el deterioro de las condiciones de trabajo con las decisiones presupuestarias y la reducción de personal. No obstante, la información disponible en el artículo no detalla el número ni el contenido de los artículos del decreto al que hace referencia, por lo que no permite precisar por sí sola qué modificaciones normativas se aplicaron al funcionamiento del servicio.
El planteo central de los trabajadores es que la capacidad del SMN para cumplir sus tareas depende tanto de la tecnología como de la disponibilidad de profesionales y técnicos. En un contexto de riesgo por fenómenos meteorológicos extremos, el debate sobre esos recursos se relaciona directamente con la calidad y continuidad de la información necesaria para la prevención.


