Una investigación del Climate Impact Lab estima hasta 500.000 muertes adicionales relacionadas con las altas temperaturas entre septiembre de 2026 y febrero de 2027. Los efectos podrían prolongarse hasta mediados de 2027 y afectar con mayor intensidad a regiones tropicales.
El fenómeno El Niño podría provocar hasta 500.000 muertes adicionales vinculadas al calor entre septiembre de 2026 y febrero de 2027, según una estimación elaborada por científicos del Climate Impact Lab. El cálculo contempla el incremento de las temperaturas asociado al fenómeno y analiza su posible impacto en distintas regiones del mundo.
La proyección está basada en los pronósticos de temperatura disponibles para los próximos seis meses. Sin embargo, los investigadores consideran que el aumento de las muertes relacionadas con el calor podría extenderse hasta junio o julio de 2027, debido a la persistencia de los efectos climáticos.
Los países que podrían verse más afectados
Entre los países que aparecen con mayores impactos estimados se encuentran Nigeria, Indonesia, Sudán, India y Brasil. También se menciona a Estados Unidos, donde el estudio calcula unas 3.500 muertes adicionales asociadas al calor.
El Sahel africano y el sudeste asiático figuran entre las regiones con mayor riesgo. Los investigadores advierten que la estimación de fallecimientos se refiere específicamente al impacto de las temperaturas y no incluye otras posibles muertes derivadas de fenómenos asociados a El Niño.
Entre esas consecuencias se encuentran sequías, incendios forestales e inundaciones. Además, el Programa Mundial de Alimentos advirtió que los efectos del fenómeno podrían contribuir a que alrededor de 50 millones de personas enfrenten una situación de hambre aguda.
Cómo se realizó la investigación
El estudio analizó información correspondiente a 24.378 regiones y examinó la relación entre las temperaturas mensuales y las muertes adicionales por calor registradas entre 1996 y 2025.
Esos datos fueron combinados con las proyecciones de temperaturas para los próximos meses con el objetivo de estimar el posible impacto sanitario de El Niño.
Michael Greenstone, cofundador del Climate Impact Lab y uno de los autores de la investigación, señaló que la cifra proyectada puede resultar difícil de dimensionar por su magnitud y remarcó que se trata de personas que podrían verse afectadas en sus actividades cotidianas y familiares.
Medidas para reducir el impacto
Los investigadores también plantearon distintas estrategias para disminuir las consecuencias sobre la población. Entre ellas se encuentran mejorar los sistemas de pronóstico de calor, habilitar centros de refrigeración, reforzar la atención médica durante las jornadas de temperaturas extremas y establecer medidas de protección para los trabajadores expuestos al calor.
Tamma Carleton, coautora del informe e investigadora de la Universidad de California en Berkeley, sostuvo que una respuesta de emergencia más rápida y una mejor focalización de los recursos podrían contribuir a reducir el número de fallecimientos.
El contexto climático también constituye un factor relevante. El actual episodio de El Niño se desarrolla sobre un planeta que registra temperaturas más elevadas como consecuencia del calentamiento global, una combinación que los científicos consideran capaz de intensificar los efectos de las olas de calor y otros eventos extremos.
Fuente: Ámbito Financiero


