Los alimentos subieron 1,2% en agosto: qué pasó con los precios en la última semana

Más leídos

Un relevamiento privado registró una suba acumulada del 1,2% en alimentos y bebidas durante agosto. En la última semana, el aumento fue de apenas 0,1%, aunque algunos productos registraron fuertes incrementos.

Los precios de los alimentos y bebidas acumularon una suba del 1,2% durante agosto, según un relevamiento realizado por la consultora Labour, Capital & Growth (LCG). Si bien durante la última semana el incremento fue menor, con una variación del 0,1%, distintos productos continuaron registrando aumentos.

El dato surge de un seguimiento semanal que releva los precios de unos 8.000 alimentos y bebidas en cinco supermercados, utilizando ponderaciones vinculadas a la estructura del Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires.

La última medición mostró una desaceleración respecto de la semana anterior, cuando los alimentos habían aumentado 0,8%.

Algunos precios subieron, otros bajaron

Durante la última semana de agosto, cuatro categorías registraron aumentos.

Los mayores incrementos correspondieron a:

Condimentos y otros productos alimenticios: +7,1%.

Azúcar, miel, dulces y cacao: +4,3%.

Bebidas e infusiones para consumir en el hogar: +2,3%.

Comidas listas para llevar: +0,4%.

Pero la evolución no fue igual en todos los productos. Algunas categorías registraron bajas y ayudaron a moderar el resultado general.

Entre ellas se encontraron:

Aceites: -4,1%.

Productos de panificación, cereales y pastas: -1,5%.

Verduras: -1,1%.

Frutas: -0,8%.

Productos lácteos y huevos: -0,7%.

Carnes: prácticamente sin variación.

Desde LCG señalaron que las bajas registradas en panificados, lácteos y verduras compensaron parte de los aumentos de otros productos, mientras que las carnes se mantuvieron estables.

El impacto en las compras cotidianas

Aunque una variación semanal del 0,1% puede parecer pequeña, la evolución de los alimentos tiene un impacto directo sobre los hogares porque se trata de gastos que no pueden postergarse indefinidamente.

Además, dentro de una misma canasta conviven productos que aumentan con fuerza con otros que bajan o permanecen estables. Esto significa que el impacto concreto sobre cada familia depende de qué alimentos compra, cuánto consume y qué alternativas puede encontrar.

En este contexto, las variaciones de precios también pueden modificar los hábitos de consumo: reemplazar determinadas marcas, buscar promociones, cambiar productos o reducir cantidades son algunas de las estrategias que utilizan los hogares para intentar sostener el presupuesto mensual.

EcoGo proyecta una inflación general del 1,5%

Otro relevamiento, realizado por la consultora EcoGo, registró durante la tercera semana de agosto una suba del 0,3% en los alimentos consumidos dentro del hogar.

La consultora proyectó, de manera preliminar, una inflación general cercana al 1,5% mensual, aunque aclaró que el resultado todavía puede modificarse.

El comportamiento de los alimentos contribuyó a moderar el índice general durante la segunda semana de agosto, según el relevamiento.

Una desaceleración que no significa que los precios bajen

Los datos muestran una menor velocidad de aumento en algunos productos, pero no implican que los precios hayan regresado a los valores anteriores.

Para los consumidores, la diferencia es importante: que los precios aumenten menos no significa que la compra sea más barata. El nivel de precios acumulado continúa condicionando el poder de compra de los ingresos y el presupuesto que cada hogar debe destinar a la alimentación.

Por eso, además de observar cuánto suben los precios cada semana, el seguimiento de la inflación permite analizar cuánto esfuerzo necesitan hacer las familias para sostener sus consumos habituales.

Fuente: Perfil / LCG / EcoGo.

- Advertisement -spot_img

Más noticias

- Advertisement -spot_img

Últimos artículos