Ya se notificaron más de 31 mil casos en la población general, muy por encima del promedio registrado entre 2022 y 2025. Especialistas advierten sobre la alta circulación de la bacteria y remarcan la importancia del testeo y la prevención.
Los casos de sífilis continúan en aumento en Argentina y encendieron una nueva alerta sanitaria. Según los últimos datos del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), durante 2026 se acumularon 31.338 casos en la población general, frente a un promedio de 17.336 para el mismo período entre 2022 y 2025.
La diferencia representa un incremento del 80,8% y, de acuerdo con el informe oficial, durante las últimas cuatro semanas los registros se ubicaron por encima de lo esperado.
El aumento también se observa entre las personas embarazadas y en los casos de sífilis congénita. En el primer grupo se contabilizaron 7.044 diagnósticos en lo que va del año, un 27,4% más que el promedio de los cuatro años anteriores. En tanto, los casos congénitos pasaron de una media de 524 a 565, lo que representa una suba del 7,8%.
Una tendencia que se mantiene
Especialistas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) señalaron que el crecimiento de la enfermedad no es un fenómeno reciente. La serie histórica muestra una aceleración de los casos desde 2015 y un máximo de 46.779 notificaciones en 2025.
“La situación en Argentina es muy preocupante con respecto a la sífilis”, sostuvo la infectóloga Silvia González Ayala, quien advirtió sobre la elevada circulación de Treponema pallidum, la bacteria que provoca la infección.
Por su parte, Rosana Toro, bioquímica responsable del Centro de Asesoramiento, Prevención y Testeo de VIH y Sífilis de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, explicó que el aumento de los testeos y las mejoras en los sistemas de notificación pueden explicar parte del incremento, aunque consideró que no son suficientes para justificar por sí solos la magnitud de los registros.
Los jóvenes, entre los principales grupos afectados
El incremento tiene un fuerte impacto entre los jóvenes. Según el BEN, el 76% de los casos corresponde a personas de entre 15 y 39 años, mientras que el grupo de 20 a 24 años registra la mayor incidencia.
Esta tendencia también aparece en los centros de testeo. En el Laboratorio de Salud Pública de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP se realizan pruebas gratuitas y confidenciales, sin turno previo, con resultados disponibles aproximadamente entre 15 y 20 minutos.
Según Toro, la mayoría de quienes concurren son estudiantes universitarios, con una edad promedio de 24 años.
Cómo se transmite y cuáles son los síntomas
La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum. Puede transmitirse mediante el contacto directo con lesiones durante relaciones sexuales vaginales, anales u orales, incluso cuando esas lesiones no son visibles.
También puede transmitirse de una persona embarazada al bebé durante la gestación o el parto, dando lugar a la denominada sífilis congénita.
En su primera etapa puede aparecer una lesión o úlcera, conocida como chancro, generalmente indolora. Puede presentarse en los genitales, la boca o la zona anal y suele desaparecer aunque la persona no reciba tratamiento.
En etapas posteriores pueden aparecer erupciones en la piel, lesiones en la boca, fiebre, inflamación de los ganglios, caída del cabello y malestar general. La infección también puede permanecer durante períodos sin síntomas.
La prevención y el testeo son fundamentales
Los especialistas recomiendan utilizar preservativo durante las relaciones sexuales vaginales, anales y orales, además de realizar controles periódicos, especialmente ante nuevas parejas, múltiples parejas, relaciones sin protección o cuando existe un antecedente de una infección de transmisión sexual.
También es fundamental el control durante el embarazo, con testeos en el primer control prenatal y una nueva prueba durante el tercer trimestre.
La sífilis se puede curar. El tratamiento se realiza con antibióticos y, dependiendo de la etapa de la infección, suele utilizarse penicilina G benzatínica. Es importante que también sean evaluadas y tratadas las parejas sexuales para evitar nuevas infecciones.
En el caso de la sífilis congénita, el diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento correspondiente en el recién nacido y evitar complicaciones.
Fuente: Agencia DIB


