Sudamérica en alerta: análisis geológico de los sucesivos terremotos en Venezuela y Colombia

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Con apenas seis semanas de diferencia, dos sismos de gran magnitud golpearon el norte de Sudamérica: el primero en Venezuela el 24 de junio de 2026 (magnitudes 7,2 y 7,5; con más de 6.300 víctimas mortales) y el segundo en Colombia el 10 de agosto de 2026 (magnitud 7,4; con más de 180 víctimas fatales).

Especialistas en geología, entre ellos el investigador del CONICET y profesor de la UBA Andrés Folguera, explicaron que, pese a la cercanía temporal y geográfica, los dos eventos responden a dinámicas tectónicas y mecanismos de ruptura completamente diferentes.

Cuadro comparativo de los eventos sísmicos

ParámetroTerremoto en Venezuela (24 de junio)Terremoto en Colombia (10 de agosto)
Placa involucradaPlaca del CaribePlaca de Nazca
Velocidad de convergencia~2 cm por año~5 a 6 cm por año
Mecanismo tectónicoFricción y movimiento de fallas continentalesSubducción profunda de la placa oceánica bajo la Sudamericana
Fallas activadasFalla de Boconó y Falla de San SebastiánRuptura interna de la placa de Nazca en profundidad
Profundidad del epicentroSuperficial (menos de 10 km)Intermedia (~96 km)
Efecto de la profundidadEnergía liberada cerca de la superficie (mayor poder destructivo)La energía se dispersó al viajar casi 100 km hacia la corteza

Explicación geológica de los fenómenos

Venezuela (Fricción superficial): La placa del Caribe se hunde por debajo del continente sudamericano hacia el sudoeste. Este proceso fractura el territorio venezolano en varios bloques. El sismo ocurrió a menos de 10 kilómetros de la superficie al activarse las fallas continentales de Boconó y San Sebastián, provocando un devastador impacto en superficie.

Colombia (Subducción e intraplaca profunda): La placa de Nazca (ubicada bajo el océano Pacífico) se desliza por debajo de la placa Sudamericana a mayor velocidad. En este caso, el sismo con epicentro en el departamento de Chocó no se produjo por una falla continental en la superficie, sino por una fractura interna dentro de la propia placa oceánica a casi 100 kilómetros de profundidad.

Aunque el terremoto en Colombia tuvo una magnitud muy similar a los de Venezuela (7,4), la mayor profundidad atenuó la intensidad directa del impacto destructivo en la corteza terrestre, extendiendo su alcance pero reduciendo la gravedad de los daños estructurales comparativos.

Fuente: Infobae

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