Un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) reveló que la cantidad de nuevas altas jubilatorias registrará este año una caída de hasta el 35% en comparación con 2025, y de un 45% respecto a los niveles de 2024. Los dos factores determinantes señalados son la finalización del régimen de moratorias y la pérdida de puestos de trabajo registrados en el sector privado y público.
De acuerdo con las proyecciones basadas en datos oficiales, la baja se concentra en la población que no cuenta con los 30 años de aportes mínimos requeridos, quienes sin un mecanismo de regularización pasan a depender de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
Proyección de las altas de jubilaciones
Jubilaciones contributivas (con 30 años de aportes): Se mantienen en torno a las 110.000 altas anuales, una cifra constante respecto a los años previos (105.000 en 2024 y 113.000 en 2025).
Jubilaciones con moratoria y PUAM: Tras alcanzar 320.000 tramitaciones en 2024 y 248.000 en 2025, para 2026 se estima que caerán a 123.000 altas.
Tras el vencimiento del esquema de compra de aportes en marzo del año pasado, las personas en edad jubilatoria sin los años requeridos únicamente pueden gestionar la PUAM a los 65 años, haber correspondiente al 80% del haber mínimo.
El impacto de la precarización en el mercado laboral
El estudio de IDESA vincula la vulnerabilidad del sistema de previsión social a las modificaciones recientes en la estructura del empleo nacional:
Caída del trabajo asalariado: El empleo privado formal acumula una pérdida de 255.600 puestos desde fines de 2023, registrando un descenso interanual del 2,1% según registros del SIPA.
Crecimiento del trabajo independiente: El traslado de trabajadores no se volcó a la desocupación abierta sino al régimen de Monotributo, categoría que sumó 150.200 inscriptos en el mismo período.
Desde la entidad técnica concluyeron que la migración del trabajo registrado formal hacia modalidades independientes y con menor volumen de aportes condicionará a futuro el nivel de cobertura y la sostenibilidad financiera del sistema de seguridad social.
Fuente: TN


