El aumento de la mano de obra impulsó una nueva suba del costo de construcción. Aunque los desarrolladores mantienen proyectos en marcha, advierten que la recuperación del sector dependerá del crédito, la obra pública y una mayor demanda.
Construir una vivienda en Argentina volvió a encarecerse y alcanzó un nuevo máximo histórico. El costo directo de la construcción residencial superó por primera vez los $2.250.000 por metro cuadrado, lo que equivale a un piso de US$1.500 por m² para la obra pura, según datos de la Asociación Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (Apymeco).
Si al costo de la construcción se le suman el valor del terreno, los gastos administrativos, el equipamiento y los honorarios profesionales, el precio final de los desarrollos inmobiliarios en pozo se ubica entre US$2.900 y US$3.200 por metro cuadrado en las zonas urbanas de mayor demanda.
La mano de obra impulsó el aumento
El último incremento estuvo explicado principalmente por la actualización de los salarios del sector. Durante junio, el costo de la mano de obra registró una suba del 7,65%, mientras que los materiales continuaron mostrando aumentos más moderados.
De acuerdo con Apymeco, el costo de construcción acumula un incremento interanual del 25,69%, mientras que en lo que va de 2026 la variación alcanza el 13,05%, por debajo de la inflación acumulada del período, que fue del 16,8%.
Prevén que el costo en dólares seguirá subiendo
El presidente de Apymeco, Nicolás Marín, consideró que durante el segundo semestre el costo de construir medido en dólares podría continuar aumentando, aunque a un ritmo inferior al registrado en los últimos meses.
«Los materiales seguirán ajustándose al ritmo de la devaluación y probablemente continúen creciendo por debajo de la inflación debido a la debilidad de la demanda», explicó.
El dirigente señaló que la estabilidad cambiaria, la apertura de importaciones y la baja actividad contribuyen actualmente a contener los costos de los insumos.
Los desarrolladores mantienen las inversiones
Pese al encarecimiento de la construcción, el sector inmobiliario no frenó por completo sus proyectos. Durante el primer semestre se registró un incremento en la compra de terrenos y en la presentación de nuevos desarrollos, una señal que los empresarios interpretan como una apuesta al mediano plazo.
Martín Flachsland, gerente de Marketing de Estudio Kohon, aseguró que el costo de construcción ya supera los US$1.600 por metro cuadrado, sin considerar el valor del terreno, aunque sostuvo que el mercado comienza a absorber esos valores.
Según explicó, muchos desarrolladores continúan avanzando porque consideran que las unidades en pozo siguen representando una inversión atractiva de largo plazo.
Un mercado cada vez más selectivo
Desde Gewin Desarrollos señalaron que el aumento de los costos obligó a revisar con mayor detalle la viabilidad de cada emprendimiento.
El socio de la firma, Ignacio Carpinelli, indicó que actualmente resulta indispensable analizar con precisión la ubicación del proyecto, la incidencia del terreno, la estructura financiera y el perfil del comprador antes de iniciar una obra.
En ese contexto, explicó que los proyectos con buena preventa, respaldo financiero y terrenos adquiridos a valores competitivos continúan avanzando, mientras que otros optaron por reprogramar etapas o postergar lanzamientos.
El crédito, clave para reactivar la construcción
Los referentes del sector coincidieron en que la recuperación sostenida de la actividad dependerá principalmente del acceso al financiamiento.
Marín recordó que el crédito hipotecario representa apenas el 1% del Producto Bruto Interno (PBI) en Argentina, muy por debajo de otros países de la región, donde supera el 10%.
Además, sostuvo que también será necesaria una mayor inversión en obra pública, una recuperación del poder adquisitivo y condiciones macroeconómicas estables que permitan canalizar el ahorro privado hacia nuevos desarrollos inmobiliarios.
Para los empresarios, el verdadero desafío ya no pasa únicamente por el aumento del costo del metro cuadrado, sino por generar condiciones que permitan ampliar la demanda y sostener el crecimiento del sector en el largo plazo.
Fuente: Diario Ámbito Financiero


