La ola polar reavivó la crisis energética en el interior y grandes centros urbanos de Buenos Aires. Camuzzi suspendió el suministro a estaciones con contratos interrumpibles para priorizar la red domiciliaria, provocando filas interminables y pérdidas económicas.
La llegada anticipada del invierno y las persistentes bajas temperaturas volvieron a poner en jaque la infraestructura energética de la provincia de Buenos Aires. En las últimas horas, legisladores bonaerenses expresaron su profunda preocupación ante la multiplicación de restricciones y cortes en el suministro de Gas Natural Comprimido (GNC) y gas industrial en diversos puntos del territorio provincial.
La problemática se debatió formalmente en el marco de la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados bonaerense, presidida por José Andrés De Leo (Coalición Cívica). Allí, el diputado de Saladillo Ricardo Lissalde (Fuerza Patria) advirtió que la ola de frío expuso, por tercera vez consecutiva, severas fallas estructurales y una marcada falta de inversiones en la red gasífera.
“Hay interrupciones en el suministro para las estaciones de servicio de GNC y parte de la industria está recibiendo restricciones en la provisión de gas”, sentenció Lissalde, remarcando el impacto directo que esto tiene sobre la actividad económica de pequeñas distribuidoras, el sector manufacturero y los trabajadores del transporte.
📉 Camuzzi recortó el suministro interrumpible
La raíz de las restricciones responde a una medida de contingencia adoptada por la distribuidora Camuzzi Gas Pampeana. Ante el pico de demanda residencial provocado por el uso masivo de calefacción en los hogares, la empresa notificó a todas las estaciones de servicio que poseen «contratos interrumpibles» para que suspendan el expendio de GNC de forma inmediata.
La medida busca resguardar los niveles de presión mínimos indispensables para asegurar el abastecimiento de los hogares de la región, pero generó un fuerte descalabro comercial en el sector logístico y de transporte.
El impacto se siente con especial fuerza en el interior bonaerense y en grandes conglomerados urbanos de la provincia:
- La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca: Registran extensas filas de vehículos y transportistas en los únicos puntos de carga que permanecen habilitados por contar con contratos firmes (no interrumpibles).
- Pérdida de ingresos: Los sectores productivos medianos y pequeños alertaron sobre el riesgo inminente de parálisis ante la falta del recurso esencial para mantener activas las maquinarias y flotas de distribución.
Con el invierno recién comenzando, desde el plano legislativo insistieron en la necesidad de respuestas urgentes por parte de las autoridades competentes y las prestatarias para evitar un escenario de desabastecimiento crónico que golpee aún más al entramado productivo de la provincia.


