El querellante Martín Romeo acusó al funcionario judicial de «ocultar pruebas» y de «comportarse como un abogado defensor» de los implicados. La presentación se suma a una denuncia por mal desempeño que legisladores nacionales impulsaron en abril. La sombra de la criptoestafa que salpica al Gobierno.
La megaestafa de la criptomoneda LIBRA sumó este domingo 14 de junio un nuevo capítulo de altísima tensión en los tribunales federales. Martín Romeo, uno de los principales querellantes de la causa que investiga el desfalco financiero, anunció que denunciará formalmente por encubrimiento al fiscal de la causa, Eduardo Taiano, acusándolo de paralizar de forma deliberada el expediente para proteger a los responsables del entramado político y financiero.
«En casi dos años de causa no ha indagado ni recibido a ninguna de las partes, ha ocultado pruebas y perseguido a periodistas por realizar sus tareas e investigar», sentenció Romeo a través de un descargo público en la red social X. El denunciante fue categórico al señalar que el fiscal «se ha comportado como un abogado defensor más que como un servidor público», adelantando que la querella irá «hasta las últimas consecuencias».
🏛️ Un fiscal bajo el fuego de la oposición y el Congreso
El accionar de Taiano ya arrastra fuertes cuestionamientos institucionales. Su desempeño en el caso de la moneda virtual provocó la reacción del arco político parlamentario semanas atrás:
- La denuncia legislativa: El pasado 1º de abril, un bloque de diputados nacionales de la oposición —que integraron la comisión parlamentaria encargada de investigar la criptoestafa— denunció penalmente a Taiano por mal desempeño y violación de los deberes de funcionario público.
- Los firmantes: La acción penal fue impulsada de forma conjunta por Mónica Frade y Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica); Sabrina Selva, Juan Marino, Itai Hagman, Julia Strada y Rodolfo Tailhade (Unión por la Patria); y Esteban Paulón (Provincias Unidas).
- Los cargos: Los legisladores acusaron al fiscal por «demoras injustificadas en la producción de pruebas», además de la «retención y ocultamiento» de material clave que debía ser provisto a los abogados de las víctimas.
📉 El origen del escándalo: El «token» presidencial
El caso LIBRA representa uno de los mayores dolores de cabeza para la administración central debido a la vinculación directa de la cúspide del Poder Ejecutivo en los minutos previos al estallido de la burbuja:
El hito del colapso: El escándalo estalló el viernes 14 de febrero de 2025 a las 19:00 horas, cuando el presidente Javier Milei difundió en su cuenta oficial de X el token para operar con la nueva moneda virtual. El precio del activo se infló de manera artificial para desplomarse por completo minutos después, generando perjuicios económicos calculados en cientos de millones de dólares.
La defensa oficial vs. Peritajes: Milei intentó desligarse argumentando que no realizó una «promoción» sino una «difusión» de carácter personal y no en su rol de jefe de Estado. No obstante, las pericias técnicas incorporadas al expediente concluyeron que el mandatario fue una pieza central de la operación, al comprobarse que tenía en su poder un token configurado apenas instantes antes del lanzamiento.
🧭 Cronología de la criptoestafa: Del posteo en X a las denuncias judiciales
A casi un año y medio del derrumbe financiero, el derrotero judicial del expediente LIBRA se resume en los siguientes hitos:
1.Lanzamiento y Colapso de LIBRA:14 de Febrero de 2025.
Se publica el token de la criptomoneda en las redes presidenciales. En minutos, el valor se derrumba y se concreta una estafa masiva por cientos de millones de dólares.
2.Denuncia de Diputados Nacionales:1° de Abril de 2026.
Legisladores de la Coalición Cívica, Unión por la Patria y Provincias Unidas denuncian penalmente al fiscal Taiano por mal desempeño y trabar la producción de pruebas.
3.Querella Avanza por Encubrimiento:14 de Junio de 2026 (Hoy).
El querellante Martín Romeo oficializa la decisión de denunciar formalmente a Taiano tras acusarlo de inacción, ocultamiento y persecución a la prensa.
Fuente Página 12


