Tener más de una ocupación dejó de ser una excepción para convertirse en norma. El fenómeno, que creció del 8,8% en 2016 al 12,2% al cierre de 2025, afecta principalmente a mujeres jefas de hogar y se extiende tanto en sectores informales como en profesionales de la salud y la educación.
El informe de la Agencia DIB revela que esta tendencia no es una búsqueda de «progreso» en términos de carrera, sino una intensificación del trabajo para compensar la erosión de los salarios por la inflación.
📊 Perfil del trabajador pluriempleado
El fenómeno no es uniforme y presenta rasgos muy marcados según quién y dónde se trabaje:
- Brecha de Género: Las mujeres son las más afectadas. Representan el 56,6% del total. Mientras que 15 de cada 100 mujeres ocupadas tienen más de un empleo, en los hombres la cifra baja a menos de 10.
- Edades Centrales: No es un problema de jóvenes que recién empiezan. 9 de cada 10 pluriempleados tienen entre 30 y 65 años, la etapa de mayores responsabilidades familiares.
- Jefes de Hogar: El 60% de quienes tienen dos o más trabajos son los principales sostenes económicos de su familia.
💼 ¿En qué sectores se concentra?
Contrario a la creencia popular, el pluriempleo atraviesa toda la pirámide social:
- Administrativos y contables (18,6%): El grupo mayoritario.
- Servicio doméstico (13%): El sector con mayor precariedad y fragmentación horaria.
- Salud y Educación (10,2%): Profesionales que «saltan» de una guardia a otra o de un colegio a otro.
- Comercio y ventas (9,6%): Empleos de refuerzo en horarios marginales.
Ingresos: ¿Más plata o más esfuerzo?
Quienes tienen dos empleos perciben, en promedio, un 13% más que quienes tienen uno solo. Sin embargo, la Fundación Encuentro advierte que esta diferencia es el resultado de sumar horas de vida al trabajo y no de una mejora en la calidad del empleo. De hecho, un tercio de estos trabajadores no cuenta con aportes jubilatorios, evidenciando que muchas veces el segundo trabajo es informal («en negro»).
📍 El factor territorial
El 54,6% de los pluriempleados reside en el Gran Buenos Aires (GBA). La densidad poblacional y el costo de vida en el área metropolitana actúan como los principales motores que empujan a los trabajadores a diversificar sus fuentes de ingreso.
Fuente: Agencia DIB


