Una historia de esfuerzo, visión y crecimiento sostenido tiene como protagonistas a una familia que, hace más de tres décadas, decidió apostar por un territorio en pleno desarrollo. En Rincón de los Sauces, donde a comienzos de los años noventa aún predominaban las carencias de infraestructura, nació un proyecto que hoy se posiciona dentro de la industria petrolera y gasífera de la región.
A fines de los años 80, Sergio Zabala y María Elena Schwindt llegaron desde Olavarría con la intención de desarrollar un emprendimiento propio. Tras un recorrido por distintas localidades de Neuquén, encontraron en Rincón de los Sauces el lugar indicado para iniciar su camino.
El contexto no era sencillo. La localidad carecía de servicios básicos y el acceso implicaba recorrer largos tramos de ripio. Sin embargo, la expansión de la actividad hidrocarburífera ofrecía oportunidades. Con recursos limitados —una camioneta, un camión y maquinaria alquilada— comenzaron realizando trabajos iniciales vinculados a la perforación petrolera.
El crecimiento de la empresa fue paulatino y marcado por una estrategia prudente.
Con el paso del tiempo, ampliaron su participación en la industria, incorporando obras civiles, movimiento de suelos y estructuras de hormigón para los sectores petrolero, gasífero y eléctrico. Esta evolución les permitió consolidar una estructura propia y diversificar sus actividades.
La compañía, que hoy emplea a unas 600 personas, logró atravesar distintos momentos críticos del país, como la crisis de 2001 y la pandemia, priorizando la continuidad laboral de su equipo. En ese sentido, sus fundadores destacan el valor del capital humano como eje central del desarrollo empresarial.
Además de su crecimiento en la industria energética, la familia incursionó en nuevos rubros como la hotelería y los desarrollos inmobiliarios, integrando a las nuevas generaciones al proyecto.
A más de 30 años de su fundación, la empresa mantiene su carácter familiar y una lógica de expansión controlada. La apuesta inicial por un territorio en crecimiento no solo se consolidó, sino que convirtió a este emprendimiento en un actor relevante dentro del entramado productivo de la Patagonia, con la mirada puesta en el futuro y en el desarrollo del recurso humano como principal desafío.
Fuente Diario Río Negro


