La aparición del clado Ib en Argentina se da en un contexto de expansión global. El Ministerio de Salud solicitó que las jurisdicciones intensifiquen la sospecha de Mpox ante la detección de lesiones umbilicadas o proctitis, ganglios inflamados, cansancio extremo y dolor de garganta.

Por Ana Roche
El Ministerio de Salud de la Nación informó que se detectó el primer caso de viruela símica (Mpox) Clado Ib en Argentina -la cepa más virulenta del patógeno- en un hombre de 31 años, residente en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y sin antecedente de viaje. El paciente fue atendido de manera ambulatoria y evoluciona de manera favorable.
En lo que va de 2026, ya se habían confirmado cinco casos de la enfermedad, cuatro en CABA y uno en Río Negro, pero del clado II. “Es importante tener en cuenta que el clado Ib es de mayor severidad y contagiosidad por lo que es importante que los sistemas de salud jurisdiccionales refuercen la vigilancia y los cuidados en la población ante la notificación de este primer caso”, indicaron desde la cartera sanitaria.
La aparición del clado Ib en Argentina se da en un contexto de expansión global: e n 2026 fueron confirmados catorce casos de este clado en la región de las Américas, distribuidos en Estados Unidos (nueve casos), Canadá (dos casos), Brasil (dos casos), México (un caso) y ahora se suma Argentina (un caso). También se ha documentado transmisión comunitaria en Francia, Portugal y España.
En este contexto, el Ministerio de Salud solicitó que las jurisdicciones intensifiquen la sospecha de Mpox ante pacientes que presenten lesiones umbilicadas o proctitis, ganglios inflamados, cansancio extremo y dolor de garganta, indagando siempre sobre antecedentes de viaje o contacto con viajeros.

Transmisión
La transmisión de persona a persona ocurre principalmente por contacto directo con lesiones cutáneas o mucosas de una persona infectada, especialmente durante el contacto estrecho, incluido el contacto sexual. También puede producirse por contacto con objetos recientemente contaminados (como ropa, sábanas, toallas) o por secreciones respiratorias de corto alcance en contextos de contacto cercano prolongado.
El período de incubación oscila entre 5 y 21 días, habitualmente entre 6 y 13 días. La enfermedad suele ser autolimitada y resolverse en un período de aproximadamente 14 a 21 días con manejo sintomático. Entre otros síntomas, puede incluir fiebre, cefalea, mialgias, adenopatías, astenia, dolor de garganta y/o dolor anorrectal o genital, apuntó el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN).
Luego de la incubación aparecen las lesiones cutáneo – mucosas que generalmente se localizan en las regiones genital, anal, facial y en extremidades. Estas lesiones pueden aparecer algunos días después de los síntomas prodrómicos o en forma simultánea. (DIB)


