Tras la declaración de Cristina Kirchner, el exministro de Planificación Federal hizo un breve e impactante descargo. Alegó graves problemas de salud y denunció que la cárcel de Ezeiza no puede tratar sus patologías crónicas.
La jornada en los tribunales de Comodoro Py sumó un capítulo de alta tensión emocional tras la declaración de la expresidenta. Julio De Vido, quien fuera uno de los hombres más poderosos del kirchnerismo y hoy se encuentra detenido en el penal de Ezeiza, utilizó su turno ante el Tribunal Oral Federal N° 7 para lanzar una súplica directa a los magistrados: «Estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa».
El cuadro de salud: «Los niveles de glucosa suben y bajan»
De Vido, de 76 años, fundamentó su pedido de prisión domiciliaria detallando el deterioro de su condición física desde que fue encarcelado en noviembre pasado para cumplir una condena de cuatro años por la Tragedia de Once.
“Soy diabético, los niveles de glucosa suben y bajan, y además me he puesto hipertenso últimamente. Solicito la domiciliaria por razones de salud”, expresó ante el juez Enrique Méndez Signori.
La defensa del exfuncionario, liderada por Maximiliano Rusconi, sostiene que el Servicio Penitenciario Federal no garantiza la dieta específica ni el suministro regular de insulina que requiere el cuadro crónico del imputado.
Rechazo «categórico» a las acusaciones
A diferencia de Cristina Kirchner, De Vido optó por un descargo breve y declinó responder preguntas en esta instancia. No obstante, dejó sentada su postura sobre la Causa Cuadernos:
Nulidad: Rechazó la acusación fiscal de forma «total y categórica», calificándola de falsa e infundada.
Cuestionamiento a la UIF: Criticó la participación de la Unidad de Información Financiera en el proceso.
Adhesión técnica: Se remitió a los planteos de nulidad realizados por sus abogados sobre las irregularidades en la etapa de instrucción.
El laberinto judicial de la domiciliaria
A pesar de la insistencia, el panorama para De Vido es complejo. Tanto el juez de ejecución Ricardo Basílico como la Cámara de Casación han rechazado previamente el beneficio de la domiciliaria, argumentando que las patologías pueden ser monitoreadas en el hospital del penal. El exministro se retiró de Comodoro Py inmediatamente después de hablar, autorizado por el tribunal para dirigirse a un control médico.


