El sismo, de magnitud 5.8, tuvo su epicentro en Guantánamo y coincidió con el sexto colapso total del sistema eléctrico en un año y medio. Más de 9 millones de personas quedaron a oscuras y sin conexión.
La madrugada de este martes, Cuba se vio sumergida en una situación de caos y vulnerabilidad extrema. Un fuerte terremoto perceptible en todo el oriente del país coincidió temporalmente con una «desconexión total» del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), dejando a la población sin luz, agua, telefonía ni internet en medio del temblor.
El epicentro se localizó frente a la costa de Guantánamo. Aunque existen ligeras variaciones en las mediciones de los organismos internacionales, la magnitud refleja un evento de consideración:
USGS (EE.UU.): Reportó un sismo de 5.8 a las 00:28 hora local, seguido de una réplica de 4.7 apenas 16 minutos después.
CENAIS (Cuba): Elevó la magnitud a 6.0, situando el epicentro a 37 kilómetros al sureste de Imías.
A pesar de la intensidad y de haber sido sentido con fuerza en Santiago de Cuba y Guantánamo, el riesgo de víctimas o daños estructurales mayores fue calificado inicialmente como «bajo».
Apagón general: El sexto colapso en 18 meses
El sismo ocurrió en el peor escenario posible: un nuevo colapso del sistema eléctrico cuya causa aún está bajo investigación. El Ministerio de Energía y Minas informó que la recuperación es «paso a paso» y extremadamente lenta.
Cifras críticas: En La Habana, apenas el 4,9% de los hogares contaba con servicio en las primeras horas del martes.
Zonas rurales: En varias provincias, los cortes superan las 48 horas ininterrumpidas.
Prioridades: El Gobierno intenta restablecer «microsistemas» para dar energía a hospitales y centros de producción de alimentos.
Un país al límite
La falta de combustible, agravada por la crisis económica y logística, limita la capacidad de respuesta de la Unión Eléctrica (UNE). Mientras el director de Electricidad, Lázaro Guerra, asegura que las unidades generadoras no sufrieron daños por el temblor, el malestar social crece.
Las imágenes de personas protestando en las calles de La Habana bajo la oscuridad total reflejan la tensión de una ciudadanía que enfrenta hasta 15 horas diarias sin suministro, ahora sumadas al temor por la actividad sísmica.
Fuente: Infobae


