Tras 146 años con el Lev, el país más pobre de la Unión Europea avanza hacia la adopción plena de la moneda común.

Bulgaria comenzó 2026 con un cambio histórico: inició la transición para adoptar el euro como moneda oficial, dejando atrás al Lev después de casi siglo y medio.
La medida impactará en 6,3 millones de habitantes y llega en un contexto de fuerte inestabilidad institucional, con un Gobierno interino, sin presupuesto aprobado y con nuevas elecciones anticipadas previstas para marzo, la octava convocatoria en cinco años.
El proceso contempla un período de adaptación que se extenderá hasta el 30 de junio. Durante ese plazo, los bancos locales cambiarán billetes y monedas de lev a euros sin comisiones y a la tasa fija de 1 euro = 1,95583 levas.
Según informó la Asociación de Bancos de Bulgaria, todas las cuentas fueron convertidas automáticamente a euros entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, junto con la actualización de los sistemas de tarjetas.
Desde diciembre, además, las entidades financieras distribuyeron kits iniciales de monedas con el diseño nacional búlgaro. Durante enero, los comercios aceptarán pagos tanto en Lev como en Euro, aunque todo el vuelto se entregará exclusivamente en la nueva moneda.
Con este paso, Bulgaria avanza en su integración plena al sistema financiero europeo, aunque el desafío estará en cómo administrar el cambio en un escenario de marcada incertidumbre política y económica.


