La ciudad atraviesa una reconversión sin precedentes. Lugares emblemáticos como el Parador Ariston, el Château Frontenac y el ex Hotel Hurlingham resurgen tras décadas de abandono, transformando pasivos ambientales en activos estratégicos.

Mar del Plata está cambiando su piel. Lo que durante años fueron símbolos de desidia e inseguridad, hoy son el centro de millonarias inversiones privadas.
El municipio, bajo una estrategia de «pospandemia», ha facilitado la reactivación de predios degradados para devolverles dinamismo económico y valor patrimonial.
Los hitos de la recuperación patrimonial
La arquitectura marplatense es parte de su identidad, y varios proyectos actuales buscan salvar joyas que estaban al borde del colapso:
Parador Ariston: La obra maestra de Marcel Breuer (referente de la Bauhaus), abandonada desde 1993, volverá a la vida. Un grupo local restaurará esta pieza clave de la arquitectura moderna mundial para fines comerciales.
Château Frontenac: En la zona de Alvear y la costa, el proyecto combina la restauración del chalet histórico de Alula Baldassarini con la construcción de una torre de 35 pisos (120 metros), tras años de frenos judiciales.
Ex Hotel Hurlingham: Ubicado frente a Varese, la vieja estructura dejó paso a un desarrollo de residencias de alta gama y un hotel boutique, revitalizando uno de los balcones más codiciados del Atlántico.
Nuevos centros de vida y comercio
La reconversión no solo es estética, sino funcional, desplazando actividades y creando nuevos polos:
- Bendu (Manzana de los Circos)
- «El Pozo» de Constitución
- Av. Constitución 6200Megashopping fallido (10 años)
- Ex Boliche Aquelarre
- Distrito DAD

El fin de los «pasivos urbanos»
Como señala el CEO de H. Ledesma, Juan Pablo Reverter, estos espacios vacíos no solo eran estéticamente feos, sino focos de inseguridad e higiene deficiente. La inversión privada está logrando lo que el mantenimiento público no pudo: iluminar y dar circulación peatonal a zonas que los marplatenses evitaban transitar.
Para la Secretaría de Obras y Planeamiento, este proceso es una reorientación del crecimiento: en lugar de expandir la ciudad indefinidamente, se busca densificar y mejorar lo que ya está construido, respetando el Código de Ordenamiento Territorial (COT).
Fuente: Agencia DIB


