
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) presentó su balance de la temporada de verano y advirtió que, más que una caída del turismo, se registra un cambio estructural en los hábitos de viaje de los argentinos, con estadías más cortas, decisiones de último momento y un gasto más controlado.
Según el informe difundido este domingo, el inicio de la temporada estuvo marcado por picos de ocupación asociados a fines de semana, eventos puntuales y condiciones climáticas favorables, más que por reservas anticipadas o vacaciones largas. “La dinámica dominante es la del viaje conveniente”, señaló la entidad.
CAME destacó que los destinos con atractivos naturales consolidados mantienen niveles altos de ocupación, como Puerto Iguazú y Ushuaia. En la provincia de Buenos Aires, Tandil mostró un buen desempeño en el segmento de cabañas, impulsado por el turismo familiar y eventos deportivos, mientras que Chascomús se consolidó como destino de escapadas cortas, con una ocupación promedio del 62%.
Distinto es el panorama en la Costa Atlántica, donde Mar del Plata alcanzó cerca del 60% de ocupación y el flujo turístico en la provincia registró una caída interanual. CAME alertó que los registros oficiales muestran una baja del 21% en territorio bonaerense y del 26% en los destinos costeros.
El informe subraya que el turista actual viaja con cautela, define su salida cerca de la fecha, ajusta la duración de la estadía y prioriza la relación precio–experiencia. “Lejos de retraerse, el turismo se reorganiza alrededor de decisiones más racionales y selectivas”, indicó la entidad.
En cuanto al gasto, CAME sostuvo que sigue siendo significativo y con impacto en las economías locales, aunque más concentrado y planificado. También advirtió sobre el crecimiento de la oferta informal de alojamiento, la dependencia del clima y la agenda de eventos como factores que vuelven más volátil la temporada.
Fuente: Agencia DIB / CAME


