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viernes 27 febrero 2026

El lado B de las Fiestas: crecen un 20% las consultas por salud mental

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Las celebraciones de fin de año suelen asociarse a encuentros familiares, balances personales y expectativas de disfrute. Sin embargo, para muchas personas diciembre se convierte en un mes atravesado por emociones intensas, tensiones vinculares, presiones sociales y una sensación extendida de “obligación de estar bien”. En ese contexto, las consultas por salud mental aumentan un 20%.

El dato surge de registros históricos del Servicio de Psiquiatría del Hospital Italiano y refleja una tendencia que también se observa en distintas ciudades del interior bonaerense, donde el cierre del año concentra demandas emocionales y sociales.

Lejos de ser una etapa homogénea de felicidad, las Fiestas pueden profundizar estados de ansiedad, tristeza o soledad. Especialistas advierten que las expectativas culturales y familiares, sumadas a las dificultades económicas y a los cambios en las dinámicas vinculares, impactan de lleno en el bienestar emocional.

La presión del “deber ser”

Soledad Dawson, directora de la Maestría en Vínculos y Familias de la Universidad del Hospital Italiano, explica que durante las Fiestas se intensifica la idea de cómo “deberían” ser los encuentros y los sentimientos. “Se instala el deber ser: cómo comportarse, cómo reunirse, qué emociones tener. Cuando eso no coincide con lo que realmente sentimos, aparece una brecha que genera ansiedad, malestar y culpa”, señala.

A esto se suman ausencias, distancias geográficas, conflictos no resueltos y nuevas configuraciones familiares que se vuelven más visibles en estas fechas. “Muchas veces intentamos replicar escenas idealizadas, como si la vida tuviera que parecerse a una película, y eso solo agrega más exigencia”, agrega.

Demandas y agotamiento emocional

En la misma línea, la licenciada Cintia Pereira, coordinadora de la Residencia de Psicología del Hospital Italiano, advierte sobre la fuerte demanda externa e interna que se concentra en diciembre. “Se espera que participemos de todas las reuniones, que estemos disponibles y entusiasmados. Pero no siempre las personas pueden o quieren. Cuando el entorno no escucha lo que uno está atravesando, el malestar se profundiza”, afirma.

Duelos que reaparecen

Diciembre también suele reactivar distintos tipos de duelo. La licenciada Ana Hulka, coordinadora del equipo de Grupos, Familia y Pareja, aclara que no se trata únicamente de la pérdida de un ser querido. “Aparece la nostalgia por tradiciones que ya no existen, familiares que viven lejos o cambios que modificaron los rituales. Son ausencias que se sienten más en estas fechas”, explica.

Recomendaciones para transitar el fin de año

Frente a este escenario, los profesionales subrayan la importancia de no forzar estados emocionales ni minimizar lo que se siente. Entre las principales recomendaciones se encuentran reconocer las emociones propias y ajenas, permitir la nostalgia sin culpa, comunicar necesidades y límites con claridad y evitar la exigencia de “cerrar todo” antes de fin de año.

También sugieren adaptar las celebraciones a las posibilidades reales de cada familia y flexibilizar rituales y tradiciones, entendiendo que los vínculos cambian y, con ellos, las formas de reunirse.

Finalmente, destacan el rol de quienes atraviesan esta etapa con mayor bienestar emocional: estar atentos al entorno, promover encuentros genuinos y ofrecer gestos de inclusión y apoyo a quienes transitan momentos de mayor vulnerabilidad.

Fuente: Agencia DIB

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