El economista presentó su dimisión este lunes, según confirmaron fuentes del organismo. La salida se produce luego de la incorporación de una nueva canasta para la medición del IPC, cuyos efectos comenzarán a reflejarse en el dato de enero.
Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia a la dirección del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), de acuerdo a lo informado por voceros del organismo estadístico.
La dimisión se da en un contexto clave para el ente oficial, a poco de haberse puesto en marcha una nueva canasta para la medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que comenzó a aplicarse este mes y cuyos resultados se verán reflejados en la publicación del dato de inflación correspondiente a enero.
“Marco Lavagna presentó hoy su renuncia al INDEC y lo comunicó dentro del Instituto”, indicaron fuentes oficiales, sin brindar mayores precisiones sobre los motivos de la decisión ni sobre quién quedará a cargo de la conducción del organismo en lo inmediato.
Lavagna estaba al frente del INDEC desde 2019 y su gestión atravesó un período de reformas metodológicas y actualizaciones técnicas en los sistemas de medición de precios y estadísticas oficiales.
Los cambios
Entre los cambios más relevantes se destaca el mayor peso de Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, cuya incidencia pasa de 9,4% a 14,5%. Esto implica que los ajustes tarifarios tendrán ahora un impacto más directo en el nivel general de inflación.
Transporte también gana protagonismo, al subir de 11% a 14,3%, con mayor influencia de combustibles y boletos. Comunicaciones prácticamente duplica su ponderación, de 2,8% a 5,1%, reflejando la centralidad de internet y telefonía celular, mientras que Educación aumenta de 2,3% a 3,1%.
Otros rubros como Salud se mantienen relativamente estables, al pasar de 8% a 9,1%. En cambio, Alimentos y Bebidas reduce su peso del 26,9% al 22,7%, una modificación relevante si se tiene en cuenta que este capítulo explicó buena parte de la aceleración inflacionaria del último cuatrimestre de 2025.
La nueva canasta también captura una mayor participación de alimentos procesados, donde pesan más los componentes industriales, logísticos y comerciales.
Prendas de Vestir y Calzado pierden relevancia (de 9% a 6,8%), mientras que Recreación y Cultura sube de 7,3% a 8,6%, en línea con un mayor gasto en esparcimiento.
En términos generales, los analistas señalan que el nuevo esquema puede arrojar registros más altos si los servicios aumentan por encima de los bienes, y una inflación más moderada en el escenario inverso. A modo ilustrativo, una suba del 10% en la carne habría sumado 1,07 puntos al IPC con la canasta anterior, contra 1,03 con la metodología actual.
Fuente: Infobae / información oficial del INDEC


