Un informe oficial del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura advierte sobre el crecimiento sostenido de la población carcelaria, la sobrepoblación en las cárceles y las fallas estructurales del sistema penitenciario.
El encarcelamiento en Argentina alcanzó en 2024 su nivel más alto desde que existen registros oficiales. Así lo revela el informe “La privación de la libertad en establecimientos penitenciarios en datos (2024)”, elaborado por el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT) a partir de información del Registro Nacional de Lugares de Encierro.
Al 31 de diciembre de 2024, el sistema penitenciario argentino alojaba 121.443 personas privadas de la libertad, lo que representa una tasa de 258 detenidos cada 100.000 habitantes, el valor más elevado de la historia reciente.
Provincias con mayor tasa de encarcelamiento
El fenómeno no se distribuye de manera homogénea en el país. Cinco provincias superan la media nacional, encabezadas por Córdoba, que lidera el ranking con 377 personas encarceladas cada 100.000 habitantes. Le siguen Mendoza (308), Buenos Aires (305), y luego Santa Fe y Salta, ambas por encima de los 250 detenidos.
En términos históricos, el informe destaca que en los últimos 25 años la población carcelaria creció a un ritmo promedio del 6% anual, con la excepción de 2020 por el impacto de la pandemia. En 2024, el aumento fue aún mayor y alcanzó el 7,1%, lo que confirma una tendencia sostenida y creciente.
Cárceles saturadas y sobrepoblación crítica
Este récord de encarcelamiento se combina con un grave problema de sobrepoblación. Según el CNPT, los establecimientos penitenciarios funcionan al 130,2% de su capacidad, lo que implica que por cada 100 plazas disponibles hay más de 130 personas detenidas.
Durante el último año, provincias como Buenos Aires, Jujuy, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán inauguraron nuevas unidades o ampliaron las existentes. Sin embargo, el informe aclara que estas medidas no generaron un alivio real, ya que muchas de las nuevas plazas fueron ocupadas por traslados desde comisarías.
Las causas estructurales del problema
El CNPT advierte que la crisis no se resuelve únicamente con la expansión del sistema penitenciario. Entre las causas estructurales del crecimiento del encarcelamiento señala el uso sistemático de la prisión preventiva, el aumento de penas cortas, el endurecimiento de la legislación penal, la resistencia judicial a aplicar medidas alternativas al encierro y la falta de mecanismos eficaces para controlar la sobrepoblación.
Además, el informe subraya que diversas reformas en la administración de la justicia penal recortaron derechos y elevaron escalas penales, lo que tuvo un impacto directo en el aumento de la cantidad de personas detenidas y el agravamiento del hacinamiento.
Situación procesal y tipos de delitos
En cuanto a la situación judicial, el 62% de la población carcelaria cuenta con condena firme, mientras que el 37,3% permanece detenida sin sentencia definitiva. Aunque a nivel nacional la prisión preventiva mostró una leve reducción, existen fuertes contrastes entre provincias.
Neuquén registra el mayor porcentaje de personas condenadas (99,6%), seguida por Chaco, Chubut y San Juan. En el extremo opuesto, Formosa, Córdoba, Buenos Aires y Misiones presentan altos niveles de personas encarceladas sin condena.
Respecto a los delitos, los delitos contra la propiedad concentran la mayor parte de la población detenida (36,4%), seguidos por los delitos contra las personas (21,7%) y los delitos contra la integridad sexual (20,5%). El informe también destaca un impacto diferencial por género, especialmente en los delitos vinculados a estupefacientes, que afectan en mayor medida a mujeres y personas trans.
Penas cortas y salud mental
Otro factor que agrava la sobrepoblación es la cantidad de personas condenadas a penas de hasta tres años, que representan el 17% del total: 12.787 personas detenidas por delitos de baja lesividad, como hurto, robo simple, estafas o algunas infracciones a la ley de drogas, que podrían admitir medidas alternativas al encierro.
Finalmente, el CNPT advierte sobre la situación de las personas detenidas por motivos de salud mental: al cierre de 2024, 256 personas se encontraban bajo medidas de seguridad, un 0,2% del total, en condiciones que requieren un abordaje especializado y que el hacinamiento penitenciario dificulta seriamente.
Fuente: Diario Perfil


