El jefe del interbloque kirchnerista en el Senado, José Mayans, cuestionó con dureza a la Confederación General del Trabajo luego de la media sanción del proyecto de reforma laboral en la Cámara alta y aseguró que la central obrera “no estuvo a la altura de las circunstancias”.
En declaraciones radiales, el legislador formoseño calificó la iniciativa como “regresiva” y afirmó que consolida “un sistema injusto, con falta de comprensión de la problemática argentina”. Además, sostuvo que “recién ahora hay gente que toma conciencia de lo que se trató” y advirtió que “cuando peor está el sector laboral, peor está el país”.
Mayans también apuntó contra gobernadores y senadores que acompañaron el proyecto impulsado por el oficialismo, al tiempo que denunció un tratamiento “improvisado” de la ley y aseguró que el texto definitivo fue conocido poco antes de la votación.
En ese sentido, alertó sobre el impacto del Fondo de Asistencia Laboral y advirtió que podría generar un fuerte desfinanciamiento del sistema previsional.
El dirigente, cercano al gobernador Gildo Insfrán, cuestionó además el rumbo del programa económico del Gobierno nacional y anticipó un escenario de mayor conflictividad social. “Quiero que termine el mandato, pero sin justicia social no hay paz social”, expresó.
Durante la entrevista, Mayans volvió a justificar sus polémicas declaraciones realizadas en el recinto, al señalar que “no puede ser molestado por su opinión en el Parlamento”, amparándose en los fueros legislativos.
Sobre el futuro del peronismo, evitó señalar un liderazgo claro y no confirmó respaldos explícitos ni a Cristina Fernández de Kirchner ni al gobernador bonaerense Axel Kicillof, aunque reconoció que “mucha gente todavía lleva a la expresidenta en el corazón”.
Finalmente, Mayans remarcó que serán los militantes quienes intenten preservar los principios del justicialismo y volvió a cargar contra la conducción sindical: “Son los encargados de defender los derechos de los trabajadores, y esta vez no estuvieron a la altura”.


