El gobernador bonaerense remarcó el liderazgo productivo de la provincia y lanzó duras críticas al Gobierno Nacional por la paralización de obras estratégicas como la Cuenca del Salado.
En el marco de una nueva jornada en Expoagro, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se refirió a la incertidumbre que rodea al sector agropecuario respecto a las políticas impositivas del Gobierno Nacional. El mandatario aseguró que el sector se encuentra en una situación de expectativa ante posibles anuncios sobre las retenciones.
Geopolítica y precios internacionales
Kicillof calificó el escenario actual como «estrafalario» debido a la volatilidad de los mercados externos. «Estamos a la espera porque los precios internacionales se van moviendo al compás de los conflictos bélicos y la geopolítica», señaló, desligando a la administración provincial de las decisiones macroeconómicas que dependen directamente del presidente Javier Milei.
El rol del Banco Provincia y la queja por la obra pública
Durante su intervención, el gobernador destacó que la Provincia de Buenos Aires sigue siendo el motor del campo argentino, liderando la producción en los cinco cultivos más importantes del país. En ese sentido, resaltó:
El despliegue territorial de los ministerios.
Los planes de financiamiento y herramientas crediticias del Banco Provincia.
Sin embargo, el tono de la visita subió de temperatura cuando Kicillof apuntó contra la Casa Rosada por el freno a la infraestructura. El gobernador fustigó la paralización de la obra de la Cuenca del Salado, un proyecto vital para prevenir inundaciones y recuperar hectáreas productivas, cuya continuidad se encuentra en duda por el recorte de fondos nacionales.
«Nosotros trabajamos con instrumentos propios, pero hay cuestiones que exceden a la provincia y que hoy están frenadas por decisión nacional», sentenció.


