La Agencia Nacional de Puertos suspendió la habilitación de la terminal fueguina por un año. Denuncian desvío de fondos, falencias operativas y responsabilizan a la gestión de Gustavo Melella.

La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) resolvió suspender la habilitación del puerto de Ushuaia e intervenirlo administrativamente por el plazo de un año, tras detectar graves irregularidades en el manejo de fondos y deficiencias en materia de infraestructura y seguridad.
La medida, que será oficializada este jueves en el Boletín Oficial, lleva la firma del director ejecutivo del organismo, Iñaki Arreseygor, y surge luego de una serie de inspecciones y denuncias sindicales y empresarias que alertaron sobre el funcionamiento de la principal terminal portuaria de Tierra del Fuego.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, desde el organismo nacional intimaron al gobierno provincial, encabezado por el peronista Gustavo Melella, para que subsane las irregularidades detectadas, que incluirían presunto desvío de fondos, fallas administrativas y riesgos operativos y de seguridad por la falta de inversión en infraestructura.
“La medida se tomó como resultado de la falta de respuestas concretas ante las inspecciones efectuadas, las denuncias de vaciamiento realizadas por los trabajadores y la preocupación expresada por las empresas navieras que operan en el puerto”, señalaron desde la ANPyN a través de un comunicado.
La intervención se inició a partir de una denuncia presentada contra la Ley provincial N° 1596, que creó un fondo destinado a cubrir la deuda de la obra social estatal fueguina (OSEF) con recursos provenientes del superávit del puerto. La presentación fue realizada por el secretario general de la Unión de Personal Superior Ferroviario, Juan Avellaneda, quien ahora quedará al frente de la gestión operativa de la terminal, bajo la supervisión de directores y gerentes del organismo nacional.
Durante las inspecciones, la agencia detectó múltiples fallas en la infraestructura portuaria, entre ellas la falta de pilotes en el sitio 3 del muelle, defensas deterioradas, problemas en el tablestacado, deficiencias en la carpeta asfáltica y serias falencias en la gestión administrativa, financiera y en las condiciones básicas de seguridad operativa.
Además, se denunció la inexistencia de un registro adecuado de ingresos y egresos de dinero y de compras, una tarea que habría sido tercerizada en una empresa sin antecedentes vinculados a la actividad portuaria.
Desde la ANPyN remarcaron que, en contravención a la normativa vigente —que establece que el presupuesto del puerto debe destinarse exclusivamente a inversiones en la propia terminal—, el 33% de los recursos fue utilizado para subsidios provinciales, mientras que apenas el 1,3% se destinó a obras y servicios para mejorar la calidad operativa del puerto.
Finalmente, se informó que Prefectura Naval Argentina acompañará el proceso de intervención con el objetivo de optimizar las condiciones de seguridad y garantizar el normal desarrollo de las operaciones.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


